Redacción Deporpress | El regreso de Ángel casi 5.000 días después. Una de las ilusiones que reactivó al tinerfeñismo para esta temporada fue el regreso de Ángel. Ahora sí, al fin, se dieron las condiciones para la vuelta del canterano del Club Deportivo Tenerife.
El punto y aparte del delantero ha sido mucho más aparte de lo que seguramente el propio jugador hubiera deseado. Después de salir del club, tras el descenso de Primera a Segunda en la temporada 2009/10, Ángel se labró una carrera brillante en Primera y Segunda División.
El último partido de Ángel con la blanquiazul databa del 16 de mayo de 2010, en aquel Valencia- Tenerife que con un 1-0 para los locales condenó a los de José Luis Oltra al descenso. 13 años, 3 meses y 5 días después de su último compromiso con el representativo; es decir, 4.845 días, el futbolista volvió a defender sus colores en partido oficial, durante el Huesca- Tenerife de la segunda jornada, en la que jugó los 25 minutos finales.
El regreso no fue sencillo. En el apartado deportivo la tarjeta roja directa de la tercera jornada contra el Real Zaragoza en el Heliodoro apenas 5 minutos después de haber saltado al césped, conllevaron numerosas críticas. Su presencia en el equipo era secundaria, a la sombra de Enric Gallego. Pero poco a poco aprovechó como nadie cada minuto jugado y finaliza el año como máximo goleador de los tinerfeños, aprovechando la mala suerte de su compañero, lesionado.
La baja del catalán le ha convertido en titular indiscutible y es, de largo, el mejor futbolista en este último tramo de la primera vuelta. Se ha dedicado a hacer lo que mejor sabe hacer: goles. Doblete ante el Racing de Santander, Mirandés, Cartagena, Eldense, Alcorcón y Racing de Ferrol ya sufrieron su talento.
Después de salir del Tenerife, donde aprendió de Nino, fue clave en el ascenso del Elche a la élite. En Primera, no tuvo mucha continuidad ni en el Levante ni en el Éibar. Sin embargo, sus buenos números en el Real Zaragoza le valieron para dar el salto definitivo, jugando cuatro campañas en un Getafe donde estuvo a alto nivel, disputando competición europea. Luego, tuvo un año en el Mallorca, con un rol secundario, antes de firma su regreso a la isla.