Redacción Deporpress | Es bien conocida la historia de Younousse Diop, senegalés que llegó en patera a la Isla y creció en las categorías inferiores del CD Tenerife. Allí, arropado por Sesé Rivero, creció hasta asegurarse de que podía ganarse la vida con el fútbol. No pudo ser vestido de blanquiazul, pero lo asumió con naturalidad. Ni un ápice de rencor al equipo de su vida. Todo lo contrario, gratitud y cariño. Emigró a la Península y lleva dos temporadas exitosas. Colaboró en el ascenso del Don Benito a Segunda B y replicó esa campaña con otro salto de categoría, esta vez en las filas del Villarrubia. En ambos casos no obtuvo la merecida recompensa de la renovación.
Pero él se fue con su mejor sonrisa. Desde septiembre defiende los colores de La Roda, un conjunto manchego al que se enfrentó el Tenerife durante su reciente estancia en Segunda B. Aunque vive ahora momentos más delicados, el club azulgrana ha encontrado en Younousse un buen refuerzo. Sin embargo, el año acababa para él con un desgraciado incidente en la visita rodense al campo del Albacete B. Allí, el senegalés recibió gritos racistas durante y a la conclusión del encuentro. Los denunció y recibió el apoyo de compañeros y excompañeros. Recientemente, se le pudo ver en la Isla. Disfrutando de su segunda casa.