Skip to main content Scroll Top

#Resumen2019 El balonmano chicharrero goza de buena Salud

Redacción Deporpress | Este año 2019 que dejamos atrás y con el que se cierra una década nos deja un análisis bastante positivo, donde las pruebas realizadas al balonmano confirman el buen estado de salud del mismo, con síntomas claros de recuperación y lo más evidente, con un futuro que se presenta sano y productivo.

Trescientos sesenta y cinco días que nos han permitido presenciar el ascenso a División de Honor Femenina del Club Balonmano Salud Tenerife, equipo de la capital de nuestra isla, que tras muchas temporadas en División de Honor Plata y tras el fallido intento de la temporada anterior, logró el sueño de jugar entre las mejores de nuestro país, gracias a la calidad de su plantilla, un espíritu competitivo a prueba de cualquier infección y una afición que ayudó en los malos momentos en la fase disputada en el Pabellón del Barrio de la Salud. Un hito histórico para nuestro balonmano, que tras el ascenso conseguido por el Club Balonmano Perdoma en 2006 no vivía un acontecimiento de tal relevancia y que potencia nuestra importancia dentro del deporte isleño. No ha comenzado del todo bien su andadura en la Liga Iberdrola, pero estamos seguros que se alcanzará pronto el primero de los objetivos, la permanencia en una de las competiciones más importantes del deporte español.

También debemos felicitarnos por la permanencia en categoría nacional de los dos equipos del Club Balonmano Tejina. En División de Honor Plata las chicas dirigidas por Juan Castro lograron alcanzar la salvación con bastante solvencia, quedándose a las puertas de entrar en las eliminatorias por el ascenso. Una nueva gran temporada de las laguneras, que siguen demostrando, temporada tras temporada, que el trabajo y la constancia subsanan en muchas ocasiones la falta de potencial económico. Más complicado lo tuvieron los pupilos de Manuel Galván, que tuvieron que esperar hasta la última jornada para poder celebrar la permanencia una año más en categoría nacional, después de una campaña en la que se sufrió muchísimo.

A nivel territorial, nuestra isla sigue consolidándose como una de las más importantes de nuestra comunidad autónoma. En categoría masculina el Serigrafía Cucas Realejos, con muchos problemas al inicio para formar equipo, se convirtió en la revelación de la liga, logrando el título insular, que revalido en este mes de Diciembre, y alcanzar una más que meritoria tercera posición a nivel regional, muy cerca de los dos primeros clasificados. El B the travel Brand Perdoma por su parte, único equipo canario que ha participado en todas las fases por el título en los últimos ocho años, no realizó una muy buena segunda fase, algo de lo que podría reponerse en este nuevo año que ahora comienza. Otros equipos como Tomaticket Balonmano Tegueste o Club Balonmano Tejina han mejorado mucho sus prestaciones, participando en una competición insular mucho más igualada, y por lo tanto, con mucho mayor nivel competitivo.

En categoría femenina, el Multicentro Comercial el Trompo se quedó a las puertas de poder volver a disputar una fase de ascenso a División de Honor Plata. Después de una inmaculada primera fase, llegó a la última jornada de la fase por el título con la necesidad de ganar para optar al campeonato, pero no pudo ser y al final el sueño volvió a esfumarse. Pese a ello, la temporada es la mejor de las realizadas en los últimos años dando pie a creer que en un futuro no muy lejano pueda estar luchando seriamente por el tan ansiado ascenso. El otro equipo de nuestra isla, el Serigrafía Cucas Realejos sigue una evolución bastante positiva. Temporada tras temporada muestra mejores prestaciones y pronto logrará estar entre los mejores equipos de nuestra comunidad.

A nivel de equipos de base, a parte de la enorme igualdad mostrada en las distintas categorías, donde una año más, ningún club se hace con la hegemonía, hay que felicitarnos por la aparición de dos nuevos núcleos de balonmano. Uno en el sur, con el Club Balonmano Costa Adeje y otro en el municipio norteño de Tacoronte, de la mano del Club Balonmano Lecomar 13 de Mayo, que posibilitan competiciones con mayor número de equipos y por ende, mayor número de niñas y niños practicando nuestro deporte, algo que debe hacernos pensar que crecer es posible y dejar atrás pensamientos o negatividades de aquellos que siempre ven el baso medio vacío.

A nivel individual, no podemos olvidarnos de figuras importantes que este año han vuelto a colocar el balonmano de Tenerife en lo más alto, y todas ellas, con acento femenino. María González, capitana del Club Balonmano Remudas de Gran Canaria, logró por levantar la copa de Campeona de Liga Iberdrola, un sueño deseado durante mucho tiempo y que por fin en este 2019 se vio cumplido. Eli Chávez, tras una larga recuperación de una lesión de rodilla, confirmó su total recuperación y su incorporación a la competición en su nuevo equipo en Francia. Una grata noticia no sólo para el balonmano canario, sino a nivel nacional, puesto que estamos seguros que si recupera su mejor estado de forma, volverá a formar parte de las actuales subcampeonas del mundo, las Guerreras de Carlos Viver. Alba Spugnini, jugadora nacida en el sur de la isla, abandonó este temporada la disciplina del Club Balonmano Tejina para formar parte del actual campeón de liga en División de Honor, el Balonmano Remudas, además de consolidarse como sería promesa del balonmano femenino español, al seguir formando parte de las distintas selecciones nacionales de base y estar presente en el programa Objetivo 2021 de la Real Federación Española de Balonmano. Y por último, felicitarnos por la jugadora Beida Cárdenas (Club Balonmano Arona) que este pasado veranos participó en la concentración nacional cadete femenina organizada por la Real Federación Española de Balonmano, donde están presentes las mejores jugadoras de su categoría.

Nuestro balonmano crece, no quizá de la manera que a todos nos gustaría, pero las sensaciones de mejoría son positivas. Hay que seguir avanzando pensando en el futuro, pero deber ser de manera conjunta, poniendo como objetivo la mejora colectiva y no individual. Con esas premisas hemos alcanzado mejores prestaciones y sólo así lograremos alcanzar metas que hasta ahora son una quimera.

Por Ruyman Herrera (Director Técnico del CBM Perdoma)