Redacción Deporpress | 2018 será recordado en el CD Tenerife por haber tenido en el banquillo a ilustres blanquiazules como José Luis Martí y José Luis Oltra, que ya forman parte de la historia blanquiazul al ser el tercer técnico con más partidos al rente del club (108 partidos Martí) y el primero con 142 (Oltra, con os ya dirigidos en esta campaña).
Si Martí cerró su segundo año natural completo (2017) en el banquillo insular quedándose a un solo paso de repetir la hazaña que ya lograra en la temporada 2000/01 como jugador: ascender a Primera División con los tinerfeños, en este 2018 vivió el lado amargo para todo entrenador, ser destituido.
El balear, que llegó al fútbol profesional de la mano del Tenerife en una apuesta arriesgada en su día de Miguel Concepción y Alfonso Serrano, y que estuvo a punto de alcanzar la Primera División en Getafe, vivió también su primera destitución después de su quinto partido al frente del equipo en 2018.
Ganó en Albacete pareciendo enderezar una mala dinámica inicial de campeonato, pero después solo fue capaz de sumar un punto en cuatro partidos, que condenaran su futuro aunque para muchos más tarde de lo que debía haber sido.
Esta circunstancia no hizo cambiar de idea a Alfonso Serrano. El director deportivo, muy afectado por el cese del balear, al que aguantó todo lo que pudo más en el banquillo, siguió arriesgando en su siguiente apuesta: Joseba Etxeberria.
El de Elgoibar entrenaba a la SD Amorebieta en Segunda B, estando bajo el paraguas del cuerpo técnico del Athletic Club, que lo liberó para emprender su primera etapa en el fútbol profesional como entrenador.
Su perfil era similar al de Martí, pero sin tener pasado blanquiazul. En cualquier caso la llegada de Etxeberria refrescó el ambiente e insufló nuevos ánimos en una afición ya escéptica con el equipo, pero que vibró con el primer partido del nuevo Tenerife: goleada 5-1 al Córdoba con sendos dobletes de Juan Villar y Casadesús, que se convertirían en imprescindibles para el nuevo preparador.
Tuvo la fortuna de ir recuperando efectivos Etxeberria en el vestuario tinerfeñista, que padeció las lesiones en el primer tramo de la temporada de Villar o Paco Montañés, por ejemplo. Aunque también perdió para el tramo final a Samuele Longo por una inoportuna lesión en el hombro que el italiano prefirió operarse en vez de esperar hasta el final de temporada.
Aun así desde ese debut el 11 de febrero pasado hasta que encajara su primera derrota como entrenador de Segunda en Soria contra el Numancia (2-0), Etxeberria permaneció imbatido cinco semanas, sumando 22 de 27 puntos posibles que dejaron al equipo con 52 puntos a solo dos del play off.
Entonces comenzaría de nuevo el declive a pesar de los mensajes del míster, inconformista. Dijo que quizá el vestuario y gente dentro del club tiró la toalla demasiado pronto tras encajar tres derrotas seguidas y luego dos empates (dos puntos sobre 15) dejando al equipo a siete puntos de la sexta plaza.
A pesar de terminar el curso 17/18 sin derrotas en sus cinco últimos partidos (un triunfo y cuatro empates), la confianza dentro del club en Etxeberria se diluyó, especialmente por parte de Serrano. Al punto de que tras solo cinco jornadas de las 18/19 fue cesado a pesar de realizar un buen encuentro en el Helidoro contra el Reus, aunque lo cierto es que en los últimos 14 partidos oficiales la racha era de un triunfo en 14 encuentros.
Pero esa derrota sirvió como excusa para buscar un nuevo revulsivo, el retorno de José Luis Oltra para reactivar al tinerfeñismo con el entrenador que guió al Tenerife a Primera División por última vez.