Redacción Deporpress | Año de títulos, año de logros colectivos e individuales, y también año de situaciones poco agradables, todo ello condensado en un 2018 de lo más intenso, y que aquí, como es costumbre desde 2011, procedemos a relatar.
Iniciando por la parte más amable, ese buen sabor de boca que dejan los éxitos a modo de títulos, FA Cup y la Copa de Chipre hicieron felices a los hinchas del Chelsea y del AEK Larnaca, respectivamente. El tinerfeño Pedro Rodríguez sumó otro galardón a su ya de por sí excelso currículo. Mientras, los exblanquiazules Acorán (además con gol incluido), Juan Pablo y Antonio Hidalgo (segundo entrenador) festejaron el éxito copero en tierras chipriotas.
Ese mismo trofeo, aunque en distintos países, fue levantado, en 2018, por Omar Mascarell (Eintracht Frankfurt, Alemania), Édgar Méndez (Cruz Azul, México) y Miroslav Djukic (Partizán de Belgrado, Serbia).
Colectivamente también fue un año extraordinario para el Esperanza de Túnez (Espérance Sportive de Tunis) donde milita Haythem Jouini, ya que al título de Liga también logró unir el de la Liga de Campeones de África (CAF), lo que le permitió ganar una plaza para el reciente Mundial de Clubes. Sin embargo, la aportación del delantero fue altamente irregular, con escasa participación en las referidas competiciones.
Gerardo Tata Martino fue capaz de llevar a Atlanta United a lo más alto en la Major League Soccer (MLS) y Slavisa Jokanovic, si bien no alcanzó el título, sí que fue capaz de devolver al Fulham a la Premier League inglesa. Ninguno continuará en el cargo en 2019.
En el aspecto negativo, si cabe, hacer referencia a la lesión de rodilla (de larga duración) que recientemente padeció Amath Ndiaye (Getafe) o los problemas físicos acusados por Aday (Girona), y que le han impedido ganar todavía más presencia en el once inicial del Girona.
Luego, deportivamente y a pesar de brillar con luz propia en el Mundial de Rusia, el centrocampista ofensivo Gaku Shibasaki no entra (ni por asomo) en los planes de José Bordalás, quien acostumbra a dejar fuera, incluso de las convocatorias, al internacional japonés.
Tampoco ha sido un año muy fructífero para Omar Ramos, quien acabó contrato con el Leganés, y no encontró equipo hasta hace algunas semanas, cuando el Oviedo decidió incorporarlo a sus filas. Los problemas físicos han aparecido e incluso no pudo competir frente al Málaga, después de lesionarse en el calentamiento.
Samuele Longo vio cumplido su objetivo personal de jugar, a corto plazo, en Primera División, aunque sus presencias con el Huesca son muy contadas (y poco gratificantes). Únicamente ha sido capaz de anotar un gol y con el paso de las jornadas se suceden los comentarios sobre su posible marcha en el inminente mercado de invierno.