Redacción Deporpress | El año 2018 ha sido el año de la consolidación de Sergio Rodríguez en Rusia. El baloncestista tinerfeño sigue quemando etapas en su carrera con su aventura en tierras moscovitas, después de que se anunciase hace ya año y medio atrás que dejaría la NBA para firmar un contrato millonario con un grande del baloncesto europeo: el CSKA Moscú.
En la capital rusa, el ‘Chacho’ disfruta de una segunda juventud. Porque el deporte de la canasta europea disfrutó (y apreció) los mejores momentos de su carrera. Un 2018 en el que se reencontró contra su exequipo en la Final Four de Euroliga, cayendo en semifinales ante un Real Madrid en el que consolidó su estrellato en Europa durante seis temporadas tras su anterior paso por la NBA.
Pero 2018 también le ha sonreído en cuestión de títulos. En junio, lograba el séptimo título consecutivo en liga para el CSKA Moscú, firmando un papel protagónico plasmado con su MVP en la Final Four del torneo. Un estado de forma pletórico del base canario que se completaba con sus participaciones en la clasificación de la selección española para la Copa del Mundo 2019 en China.
Además, en este mes de diciembre, reservaba su nombre dentro del selecto club de los 1.000 asistentes en la historia de la Euroliga. Una cantidad abrumadora de asistencias en la prestigiosa competición europea que solo han alcanzado cuatro jugadores más: Spanoulis, Diamantidis, Teodosic y Heurtel.
Un orgullo para todos los canarios que también era reconocido durante este año con el Premio Canarias 2018 de Deportes. El base santacrucero era reconocido por su extenso currículo deportivo ante otras figuras de gran renombre como Pedro Rodríguez, Vicente Hernández y Eduardo Cobos.
Sonrisas en clave deportiva que también ha acompañado en su vida personal. Y es que en agosto daba a conocer en sus redes personales que era padre de una niña: Greta.