Skip to main content Scroll Top

#Resumen2013 Álvaro Cervera: un hombre de grupo

Redacción Deporpress | Tinerfeñista por obligación, amigo personal de José Luis Oltra y reservado ante quienes no le conocen. Esos serían algunos de los rasgos que definen al hombre que maneja los destinos del CD Tenerife en el banquillo desde el pasado mes de julio de 2012. El hombre que ha conseguido, con su filosofía del partido a partido, meter de nuevo al conjunto blanquiazul en Segunda División. Sin embargo, hemos tenido la oportunidad de conocer a un Álvaro Cervera que se maneja con cuidado en la distancia corta, y que cuando algo no le gusta, no tiene ningún reparo en decirlo.

La campaña pasada la terminó con todo tipo de parabienes. Lógicamente, su trayectoria con el equipo invitaba a un camino de rosas en aras de conseguir liberar al Tenerife de la pesada carga de la Segunda División B. Pero esta temporada, en este final de 2013, la cuestión está siendo distinta. Los malos resultados y las informaciones interesadas han sacado el carácter más fuerte del técnico ecuatoguineano. Sin pelearse con nadie, sí ha marcado las distancias con ciertas personas en un ejercicio de sanear su vestuario ante ataques externos. Esto le ha hecho ganarse una lluvia de críticas, aunque ahora con la mejora de la situación sus declaraciones también han servido para apaciguar un poquito los ánimos.

En la plantilla, su resultado es innegable. Hasta los que menos minutos tienen sienten que siempre pueden tener una oportunidad. La temporada pasada, sin ir más lejos, cambió una jornada de lateral izquierdo, cuando lo creyó oportuno, y estuvo tres jornadas con Jesús Álvaro en el lateral zurdo en detrimento de Raúl Llorente. Luego volvió a cambiar, y así hasta con casi todos los jugadores. Esta temporada, casi igual. Llorente, Salva y Cámara han jugado en esa posición, ha rotado a todos los centrocampistas y ha cambiado hasta de portero, cuando creyó que el rendimiento de Sergio Aragoneses no era el adecuado. Dejó un santo y seña del tinerfeñismo en la grada y parece que nada  ha pasado. No hay declaraciones altisonantes, no hay meteduras de pata, todos reman hacia el mismo sitio. Ese es el gran secreto de Álvaro Cervera. Haber creado un grupo de futbolistas más que un equipo de individualidades. Este año 2014 tendrá la difícil tarea de salvar al equipo, aunque ya sabe lo que es triunfar con el Tenerife.