Redacción Deporpress | Superioridad, expulsión o ilusión han sido algunas de las palabras más repetidas en los relatos escritos del Cádiz 0-2 Tenerife. La prensa tinerfeña y gaditana coincide en que los de Rubén Baraja superaron al líder en todas las facetas, haciendo justicia con los tres puntos, pero también incidiendo en que la inferioridad numérica jugó un papel clave.
Para El Día, ‘el Tenerife acaricia la promoción’, en su portada dominical. Dentro de sus páginas, inciden en que el análisis se ve supeditado por la roja de José Mari a los veinte minutos. Sin embargo, ponen de manifiesto que los blanquiazules -este sábado de rosa- estaban sentando las bases, poniendo en aprietos a la escuadra de Cervera. Se ejecutó «un plan de partido estudiado al dedillo, ante un rival que esconde pocos secretos, pero a quien resulta complicado superar en cualquier sector del campo. En igualdad numérica, el Tenerife lo frenó». Siguiendo con la descripción de sus líneas, «el Tenerife, con una imagen de entereza y dominio de la situación realmente sólida, supo manejarse frente a un contrario que fue perdiendo la fe de sus opciones […] En realidad nada fue igual desde el minuto 21, aunque esa tarjeta roja no desmerece a un gran Tenerife».
Por su parte, Diario de Avisos titula con: ‘El Tenerife gana al líder y dispara la ilusión’. Para el Decano de la prensa canaria,«clasificarse para la promoción ya no es una quimera». Inciden en que «no fue una victoria más; es una de esas que dan prestigio al equipo y lo convierte en aspirante revelación claro. Se derrotó al líder de Segunda, un Cádiz que sucumbió con claridad ante los blanquiazules, que se impulsaron en los goles que marcó Dani Gómez en la Tacita. Los de Cervera se vieron condicionados por la expulsión en la primera parte de José Mari, quien dejó a los suyos en inferioridad durante muchísimos minutos», relata DDA.
Desde Cádiz, la expulsión se ve como rigurosa, pero reconocen la superioridad manifiesta de los insulares. ‘Un pésimo árbitro y un buen rival frenan al Cádiz’ titula El Desmarque Cádiz. «Una tarde para olvidar. Era un partido contra un rival en un gran estado de forma y todo se empezó a truncar con la injusta expulsión de José Maria en el primer tiempo. Dos goles encajados en los minutos 45 y 47 mataron a los amarillos. El Cádiz comenzó llevando el mando, por su voluntad de buscar pronto la portería del Tenerife y porque Rubén Baraja parecía saber que darle el balón a los amarillos es ponerlos en un problema. El conjunto canario se envalentonó y empezó a tomar la iniciativa. Además, en defensa estaba muy activo en la presión en la medular, donde mordía a los cadistas«. Y llegó la expulsión.
«Los locales tenían que recomponerse y se le notaba muy tocado en los minutos siguientes al verse en inferioridad en una jugada bastante injusta. Ni que decir tiene que el balón era ya para el Tenerife, que lo movía con paciencia buscando alguna genialidad de Milla y los desmarques de los delanteros […] Se había convertido en un ejercicio de supervivencia […] Los minutos finales fueron casi de la basura porque el Tenerife, guiado por un gran Milla, sabía cómo dejar pasar el tiempo jugando con la ansiedad cadista», firmaba el cronista.
Portal Cadista incide también en la expulsión de Jose Mari a los 20 minutos, lastrando las intenciones de los amarillos. «Empezó mandando en el juego, pero el Tenerife ya avisó seriamente a los siete minutos con un cabezazo de Álex Muñoz que sacó bajo palos Jose Mari. Todo se volvió cuesta arriba a los 20 minutos, cuando a un balón dividido llegaba muy tarde Jose Mari, impactando con los tacos el roteño un tobillo de Aitor Sanz. El colegiado interpretó fuerza excesiva en la acción y el roteño se tuvo que mandar al vestuario, quedándose su equipo con un futbolista menos desde entonces. Con esta nueva circunstancia, el CD Tenerife se estiró a lo largo y ancho para meter balones al área cadista. Se iba muy castigado al descanso. […] Aunque Cervera acabó introduciendo en el césped casi toda la madera que tenía por quemar en el banquillo con Perea, Pombo y Sergio González, el equipo cadista apenas inquietó la meta rival en lo que restó de partido salvo un remate desviado del canterano al saque de una falta y otro de Marcos Muro en los instantes finales que detuvo Ortolá».