Redacción Deporpress | A la espera de lo que podamos ver mañana domingo ante el Reus, José Luis Martí entrenador del CD Tenerife, ya ha utilizado en estas primeras 17 jornadas de Liga, hasta cuatro dibujos tácticos diferentes, y con distintos resultados cada uno de ellos.
Es una de las cuestiones que preocupa a los aficionados blanquiazules, no identificar un patrón de juego definido cuando se está llegando a la mitad del campeonato; no solo en cuanto al sistema táctico empleado, sino en cuanto a la rotación continua de jugadores, que parece perjudicar al acople del equipo.
El técnico ha empleado ya cuatro modelos de juego diferentes, desde el 4-2-3-1 habitual durante las primeras jornadas de competición hasta el 4-4-2 en línea por el que parece decantarse ahora.
Analizando cada una de las alineaciones titulares y la distribución de los jugadores de campo encontramos que el mencionado 4-2-3-1 ha sido la apuesta inicial en cinco ocasiones, pero ha sido el 4-4-2 en rombo, con seis, la variable más empleada, por delante de las también cinco del 4-4-2 en línea (que seguramente emplee mañana) y, en solo una oportunidad, un 4-3-3 que desechó rápidamente.
Aunque en ocasiones introdujo cambios tácticos para intentar encontrar otras soluciones para algún resultado concreto, se puede concluir que el 4-2-3-1, seguido de cerca por el rombo, son los sistemas ‘menos ineficaces’ de los que hemos visto.
Con el rombo, utilizado en seis oportunidades, se ganaron dos encuentros, se empataron tres y solo se perdió el de Lugo (por un penalti injusto); es decir, se sumaron 9 de 18 puntos, la mitad.
El porcentaje de puntos logrado con el 4-2-3-1 es ligeramente mejor. Empleado en cinco choques, se ganaron dos, empataron otros tantos y se perdió en Valladolid, para sumar 8 de 15 puntos disputados así.
Las dos líneas de cuatro, con dos delanteros, han producido solo 5 de los 15 puntos posibles, con un triunfo, dos empates, y dos derrotas en las cinco ocasiones en las que el Tenerife utilizó esa formación.
Por último queda el experimento de Huesca, en el que Martí alineó en punta a Malbasic, Villar y Longo y tres medios por detrás: Alberto, Vitolo y Aitor Sanz), saldado con derrota tres a cero; Martí no volvió a repetir.