Redacción Deporpress | La prensa tinerfeña agotó elogios y calificativos para destacar la actuación del CD Tenerife en el derbi. Enfrente, a Las Palmas le llovieron los palos. En especial a su entrenador, del que se llega a decir que «el peligro de despreciar a tu rival es que este te humille públicamente».
«Apoteosis en el Heliodoro», titula El Día que vio un «espectacular partido del Tenerife, que deja a la UD en ridículo». En las primeras líneas de la crónica se plasma el pensamiento de lo observado ayer: «Más que una goleada coyuntural, lo de anoche pareció un cambio de tendencias. El partido puso en escena a un Tenerife emergente, en pleno crecimiento, frente a un rival sin alma. El contraste fue tan grande que dejará huella, y tal vez alguna víctima por el camino».
La euforia también se apodera de Diario de Avisos, que titula: «Histórico baño blanquiazul». En el relato del encuentro, destaca que «cualquier titular grandilocuente serviría para reflejar el histórico baño que el CD Tenerife le dio a su eterno rival, la UD Las Palmas, quien hincó la rodilla sometido y humillado ante la abrumadora superioridad del equipo blanquiazul».
Por su parte, La Opinión eligió recordar que éste era «El triunfo más deseado». A continuación, explicó que fueron «tres puntos y mucho más. Porque golear y superar de manera aplastante a un adversario colma a cualquier equipo de autoestima; porque ganar al eterno rival vuelve tu entorno más favorable; y porque derrotar de esa manera a un aspirante al ascenso te hace soñar con objetivos más suculentos».
PRENSA GRANCANARIA
Desde Gran Canaria no hubo lugar para la polémica arbitral y sí para las críticas hacia el juego amarillo. «Una debacle para la reflexión». Así tituló La Provincia que, en su análisis de la contienda, expuso que «La UD Las Palmas con más quilates de la última década hizo el ridículo en el campo de su eterno rival justo en el curso que se preveía con más diferencias entre ambos. Un atropello que quedará en la memoria colectiva como el derbi del gol de Marioni o el del doblete de Iriome. Y un palo para reflexionar. Porque la UD bipolar de esta temporada mostró su peor imagen en el peor escenario».
Más contundente aún fue Canarias 7: «El Tenerife baila y Lobera le aplaude» fue el sonoro titular elegido para la crónica de un partido en el que se demostró que «El Tenerife sabe a lo que juega, virtud que aún no tiene Las Palmas por mucho que su entrenador venda humo. Ayer quedó en evidencia. Las formas importan, por eso la goleada en el Heliodoro, la mayor de la historia, es insoportable por mucho que la temprana expulsión de Barbosa condicionase el partido. Las Palmas ya había demostrado mucho antes su incapacidad ante un Tenerife arrollador. Muy superior en actitud y juego».