Redacción Deporpress | El partido de este domingo en Córdoba deja una reflexión clara. El único error del partido supuso la derrota de los insulares. También se destaca que el Tenerife ha dejado escapar una racha de ocho partidos consecutivos sin perder esta temporada, aunque ahora deberá fijar su objetivo el próximo sábado en el Sabadell.
«El Tenerife pierde el hilo», titula El Día que entiende que «hay mensajes que, en los últimos tiempos, repiten los entrenadores hasta la extenuación. Uno de ellos es que los partidos se deciden por los pequeños detalles. El de ayer en Córdoba respondió a esta nueva norma. Un saque de banda en el centro del campo se convirtió en el único gol del encuentro. Por el camino se despistó Javi Moyano, que perdió la espalda, y ni un solo compañero suyo respondió a un mal envío desde la banda que acabó en la frontal del área. Abel Gómez, que pasaba por allí, remató la red con un disparo duro y colocado».
Para Diario de Avisos, la explicación a esta derrota es que «El CD Tenerife se dejó el fútbol en casa». En el relato del encuentro, destaca que «Ocho jornadas después llegó la derrota. Un mal CD Tenerife sucumbió ayer en el Nuevo Arcángel de Córdoba ante, posiblemente, uno de los peores rivales con los que ha tenido que enfrentarse. Los blanquiverdes estaban atenazados por la posibilidad de que su presidente, Carlos González, tinerfeño que dice sentirse madrileño, pudiera destituir a Pablo Villa, un entrenador humilde y trabajador, utilizando para ello al viejo conocido tinerfeñista Pedro Cordero. El Tenerife sorprendió por la escasa ambición mostrada tras el saque inicial. No parecía que midiera fuerzas con un rival tan necesitado y con tantas dudas, sino que casi ayudó al Córdoba a encontrarse cómodo con el paso de los minutos».
Por su parte, La Opinión relata que «La racha se acabó en Córdoba». «Cuentan los libros de historia que en Córdoba, ciudad mágica, se acabó el califato, época de insuperable esplendor», comienza el relato del partido. «Finalizó también la etapa romana, aquella que bautizó estas latitudes con el sobrenombre de provincia bética. Concluyó el gobierno de Abderramán I, el de la gran mezquita. Y por supuesto también la época de los grandes filósofos y escritores, los tiempos de Fernando III el Santo o los de Almanzor. Todo tiene su final en Córdoba y ayer, valga la metáfora, acabó también la racha del Tenerife».
PRENSA CORDOBESA
Para El Día de Córdoba, la victoria de ayer de los andaluces «Alimenta, que no es poco». Y es que «la grada aplaudiendo feliz, los jugadores devolviendo el gesto desde el centro del campo, Villa felicitando uno a uno a sus futbolistas… y el Córdoba de nuevo metido en la pomada con los mismos puntos que el sexto. Se acabó la crisis -de momento-, vuelven las sonrisas y el equipo se reengancha a la pelea por el play off. Y todo por una victoria, una de las más ramplonas de la temporada, pero esto es el fútbol. El equipo blanquiverde cortó su racha de tres derrotas consecutivas con un triunfo que rentabilizó el tedio y dio por bueno uno de los partidos más aburridos que se han visto esta temporada en El Arcángel. Dice el tópico que el fútbol es ese deporte en el que al segundo bostezo marcan los alemanes, pero durante décadas todos hemos querido ser teutones, aburrirnos hasta el infinito si al final salíamos en la foto alzando la copa. Ayer hubo unos cuantos bostezos y un final feliz, así que todos contentos y a casa. ¿O no? «.
El Diario de Córdoba titula «Bocata de mantecados», en referencia al mal partido que hicieron este domingo ambos equipos. En la crónica se explica que «El Córdoba corta por fin su mala racha y la buena del Tenerife en un partido que fue un truño, sin fútbol, casi sin ocasiones y que el gol de Abel Gómez logró animar en la última media hora. Solo le valía la victoria y esta llegó. El Córdoba logró por fin cortar su mala racha de tres derrotas consecutivas y de nueve puntos logrados de los últimos 30 disputados tras imponerse a un Tenerife que llegaba embalado a El Arcángel y al que los blanquiverdes lograron frenar en un encuentro complicado de digerir pero que dejó mensajes sobre el pasado reciente y, si se quiere y se da continuidad, para el futuro inmediato».
Por último, el digital Cordobadeporte.com destaca que el Córdoba logró «Un triunfo jugando a nada». En líneas de la crónica se valora el margen que ahora tiene Pablo Villa. «Desactivada la guillotina. Aunque fuera con mal juego, posiblemente con el peor en todos los choques de casa, el Córdoba reencontró el camino de la victoria rompiendo la racha del Tenerife, merced a un tanto de Abel Gómez en el ecuador de la segunda parte. De los blanquiverdes fueron las únicas intenciones de ganar el encuentro y los tres puntos fueron su premio para mantener una apuesta, la de Pablo Villa, que es la única que puede llevar a algo exitoso esta temporada. De momento, ahora mismo el equipo del madrileño vale lo mismo que Las Palmas o Lugo, asentados en play-off desde hace semanas, porque tiene lo mismos puntos».