Por @jf_rojas
Aunque la fecha sugiera que es tiempo para echar la vista atrás y hacer resúmenes prefiero dedicar esta breve columna a desear la mejor entrada de año a los que me leen y por extensión a todos los que de alguna manera tienen que ver con el deporte de la Isla. Sería cruel utilizar hoy estas líneas para juzgar la trayectoria de clubes como el Tenerife aprovechando las pésimas sensaciones actuales. Saben que la entidad de Concepción y Cervera empezó torcida la temporada y que pese a los últimos resultados tampoco se observan señales lo suficientemente positivas como para creer en un futuro mucho más halagüeño.
Por eso mismo, porque uno no quiere repetirse en argumentos que ya han leído y que probablemente vuelvan a leer, mejor envolver este mensaje en el espíritu dulzón y bienintencionado que domina estas fechas y confiar en que los próximos meses los Cervera y compañía sean capaces de enderezar el camino y aprender de los errores cometidos. En realidad poco importa que lo crea o no. Lo verdaderamente relevante es que esta columna y sus lectores celebren este día sin pasar facturas y dejándose llevar por el espíritu de renacimiento que debe caracterizar cada 31 de diciembre. Ya veremos si 2015 nos trae a todos un poco más de sabiduría o si terminamos chocando contra los mismos muros. Feliz año 😉