Redacción Deporpress | No se puede dejar pasar por alto el papel de Luis Miguel Ramis en el éxito del Albacete Balompié de la temporada pasada.
Si los manchegos tuvieron que esperar hasta a última jornada del campeonato anterior para conseguir la permanencia en Segunda División, en un año en el que José Manuel Aira y Enrique Martín fueron sus entrenadores, en esta ocasión el ex jugador del CD Tenerife está logrando situar a los suyos entre los candidatos al play off de ascenso, posición en la que llegarán al compromiso del domingo en el Rodríguez López.
Después de lograr una Copa del Rey y una Supercopa de España con el Real Madrid, el central llegó al representativo como parte el traspaso al club merengue de Fernando Redondo, en el que fue, en aquel momento, el fichaje de más valor del fútbol español.
El centrocampista argentino se marchó al Real Madrid, por petición expresa de Jorge Valdano, que cambió también el Tenerife por los blancos, a cambio de 525 millones de las antiguas pesetas, los traspasos del delantero Víctor y el propio Ramis, además de un amistoso en la isla, en una operación cerrada entre los presidentes Ramón Mendoza y Javier Pérez.
El ahora preparador de los manchegos jugó 60 partidos en Primera con los blanquiazules, primero con Vicente Cantatore y después con Jupp Heynckes (con el que se clasificó para la UEFA), para marcharse después una temporada al Sevilla y, desde allí, jugar cuatro más en Primera con el Deportivo de La Coruña, aunque en la última terminó la temporada en el Racing de Santander.
Después de esas experiencias llegarían sus dos últimos años como jugador en activo, en Segunda División; primero en el Nástic e tragona y después en el Racing de Ferrol.
Ya como entrenador, se formó en las categorías inferiores del Real Madrid, entrenando al Castilla en Segunda División B en la 15/16. A partir de ahí su trayectoria ha ido en progreso, entrenando dos temporadas al Almería, ya en Segunda, antes de recalar este verano, de la mano de Mauro Pérez, en el Albacete que amenaza ahora al Heliodoro. Al igual que sucediera en su etapa de jugador, Ramis siempre se ha ido labrando un hueco en la élite, sueño que va convirtiendo en realidad desde el próximo rival de los tinerfeños.