Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Ramis: «Soñaba dejar al Tenerife en Primera División». El entrenador del Club Deportivo Tenerife vive su última semana como máximo responsable del equipo, y sus últimos días en la isla.
Después del final del partido del viernes en La Romareda ante el Real Zaragoza, Luis Miguel Ramis no volverá con la expedición blanquiazul y comenzará sus vacaciones después de dos temporadas y media como técnico del club.
Tras las emocionantes despedidas institucionales de la última semana, con especial mención al final del duelo contra el Burgos, Ramis se despide en esta entrevista Deporpress de toda la afición.
Deja mensajes, como siempre, muy sinceros. El tarraconense se marcha con la espina clavada de no haber logrado el ascenso a Primera División. «El gran objetivo era colocar al Tenerife donde merece estar, que es en Primera División», reconoce Ramis que ‘retoma’ el famoso libro que iban rellenando jugadores y cuerpo técnico de la 21/22 y que estuvo a punto de acabar en sueño cumplido: «No sé si nos faltó una página o solo un par de párrafos. Lo teníamos para firmar, pero no está borrado. El libro está ahí».
Además, deja una puerta abierta a regresar al CD Tenerife: «Si se dan las circunstancias, el club me necesita y yo estoy disponible, que no tengan ninguna duda. Siempre habrá unas manos aquí para ayudarles».
Aleix Valero: ¿Cómo está uno después del subidón del último fin de semana en el Heliodoro?
Luis Miguel Ramis: Después del subidón, viene el bajón. Sobre todo, en estos primeros días de la semana, hasta que volvamos a entrar en dinámica y centrarnos en el partido contra el Real Zaragoza. Estamos descansando, reflexionando, leyendo, viendo y contestando a todos los mensajes de cariño que estamos recibiendo. Estoy muy agradecido que ha mostrado tanto cariño por nuestro trabajo. Tenemos que devolvérselo con un gracias.
AV: ¿Le faltan días para despedirse de toda la gente de la que uno quiere despedirse en toda la isla?
LMR: Desde luego. Pero bueno, estas cosas vienen con cierta precipitación. Hay mucho que organizar y no podemos desviarnos tampoco de nuestra responsabilidad en el trabajo diario, a la hora de encarar el último partido. Para nosotros y para el club es importante dejar al equipo lo más arriba posible. Estamos muy responsabilizados, con una mentalidad competitiva como la que hemos mantenido hasta la fecha.
AV: Sorprende positivamente la entereza que ha llevado todo esto. Ha habido momentos en los que se le ha visto muy emocionado, pero con la entereza a pesar de que tendría un nudo en la garganta.
LMR: Uno siempre traga saliva, pero a mí me pueden más las situaciones de carácter privado, como por ejemplo las charlas en vestuario, que son muy emotivas. En la intimidad, uno suelta todo un poco más. Cuando estás delante de tanta gente, intenta uno concienciarse para decir lo que uno quiere, buscando que no se quede nada. Hay un trabajo ahí de entereza que me he visto obligado a hacer junto a mi familia. Hay que aguantar para responder luego a ese tipo de emociones.
AV: ¿Cuál ha sido ese momento más emocionante o que le ha llegado especialmente?
LMR: Principalmente, el de mi familia. Lo que más me emociona es el respeto de mis jugadores. Igualmente, me emociona ver emocionados y comprometidos al mismo nivel a mis ayudantes. Uno piensa en sus familias y en los esfuerzos que hacen para seguirnos, haciéndolos la vida de entrenador un pelín más fácil. Y detrás de todo, quienes están siempre ahí de manera incondicional apoyando: hijos, madre, sobrinos, cuñados… Formamos un grupo de sufridores durante todo el año y quienes siempre tienen una palabra de aliento para mí. Son las primeras que me vienen a la cabeza, pero la gente se porta tan bien que es imposible encuadrarlo solo ahí, aunque es mi círculo íntimo más extenso.
AV: Llegó en un momento delicado a nivel deportivo y casi nos lleva a Primera División ¿Se lo imaginaba cuando lo llamó el Tenerife para sacar esto adelante?
LMR: Soñaba y buscaba. Desde el primer día, dije que mi objetivo era posicionar al Tenerife lo más arriba posible, peleando por cosas importantes. Me lo llevan escuchando desde hace dos años y medio y es lo que he tratado de hacer con todo. Por fortuna, trabajo o responsabilidad de los jugadores, lo conseguimos en muchos momentos, acercándonos a lo que queríamos. Obviamente, el gran objetivo era colocar al Tenerife donde merece estar, que es en Primera División. Lo hemos peleado, pero entiendo que esos objetivos tan potentes necesitan de un proceso y no es fácil conseguirlo en 2-3 años. Tiene su tiempo y ojalá que hayamos hecho de avanzadilla para que pueda conseguirse en próximos años. Estoy convencido que puede alcanzarse si se hacen las cosas bien.
AV: El otro día, Aitor Sanz decía que sus primeras palabras en el vestuario fueron que no venía para salvar al equipo, sino a hacer algo grande.
LMR: Cuando llego aquí, me encuentro un buen equipo. Miraba a los jugadores y sabían que eran futbolistas respetados en la categoría. Haciendo un equipo y mirando todos en una misma dirección, podríamos ser potentes en Segunda División, donde tienen éxito los equipos por encima de las individualidades. Nosotros creíamos en todos los sentidos. Eso significa contagiarse, respetarse y que tuvieran rivalidad entre ellos a nivel competitivo, trabajando cada semana para que supieran qué queríamos de ellos y ajustar todo a sus características. Queríamos que sintieran confianza con lo que les transmitíamos y que vieran que eran capaces de competir contra cualquiera. Salvo alguna excepción muy contada, no he visto ni un partido donde nosotros no estuviéramos dentro, compitiendo de tú a tú. Si eso lo mantienes durante toda la temporada, te posicionas arriba. Si cuentas con altibajos, como este año fuera de casa, pues te cuesta llegar al final en la posición que quieres. Pero mi mensaje fue de confianza y de equipo. A jugadores como Suso, Carlos o Alberto no tenía que explicarles lo que significa este club, porque lo sabían de sobra, pero sí potenciar al resto de la importancia de la camiseta que llevaban y de lo fuerte que pueden ser si trabajan como equipo.
AV: En su última maleta facturada, se llevará un libro a la que solo le faltó una página más por escribir.
LMR: No sé si una página o solo un par de párrafos. Lo teníamos para firmar, pero no está borrado. El libro está ahí. Ha quedado con un final que no queríamos, pero la trama es maravillosa. Muchos libros te atan con los finales. Yo lo miro de forma positiva, pues aunque se dio así, ese último párrafo no escrito podemos imaginárnoslo.
AV: Hay buenas trilogías literarias. Sea o no con Ramis, ese libro debe acabarse.
LMR: Todo en la vida es un proceso. Son idas y venidas continuas. Me dedico al mundo del fútbol. He tenido el honor y el privilegio de haber podido jugar y entrenar en un club tan especial para mí, debido a todo lo que la gente me ha dado durante estos años y en su vida. Nunca he dejado de tener respaldo y cariño. Hemos vivido felices. Nos han hecho la vida más fácil y lo hemos disfrutado. Todo tiene un dibujo maravilloso. Ahora no se sabe, pero probablemente próximamente podamos formar parte de otro proyecto, aunque no sabemos dónde. Desearemos seguir viendo al Tenerife en lo más alto. Ojalá pudiera conseguirse la próxima temporada, pero todo lleva un proceso. No estando nosotros, lo disfrutaremos igual, ya que hemos podido sentar unas bases de rigor y sentimiento de equipo, que muchos jugadores pueden mantener porque van a seguir. Deseo que se consiga con otra dirección. El fútbol es así de bonito y muchos de los entrenadores trabajan bien, así que estoy convencido de que así sucederá. No conocemos el futuro, pero Tenerife y yo estaremos unidos de por vida. No sé si volveremos a encontrarnos. Si se dan las circunstancias, el club me necesita y yo estoy disponible, que no tengan ninguna duda. Siempre habrá unas manos aquí para ayudarles.
AV: ¿Qué faltó para que pudiera seguir en el Tenerife?
LMR: Son tres años en los que dije que buscábamos objetivos importantes. Estoy satisfecho del compromiso, pero nos ha faltado un poco en cuestión de resultados. Da un poquito más de rabia. Me hubiera gustado seguir la estela de la temporada pasada, sobre todo por la gente, ya que vivieron mucha ilusión el curso pasado. La temporada no ha sido un desastre, pero uno ha saboreado lo de la anterior y quería tener ese gusto en este año. A parte de eso, creíamos que el club necesitaba un cambio en esa dirección para escuchar otro mensaje. La gente también necesita ilusionarse con situaciones y caras nuevas, tanto de jugadores como de entrenadores. Creíamos que era mejor así para ambas partes. El club ha sufrido cambios en la estructura que han modificado la forma de trabajo y han movido también los cimientos que habíamos marcado, pero siguen ahí y los aprovecharán otros. Es una situación normal que nos beneficiaba a ambas partes a la hora de tomar caminos diferentes.
AV: ¿Podría haber seguido sin tanto cambio a nivel institucional (cambio en la propiedad) y deportivo (salida de JUan Carlos Cordero)?
LMR: Depende. Hay muchos aspectos que uno debe tener en cuenta para tomar una decisión tan importante. Es muy meditada, en base a muchas reflexiones. Yo me he sentido a gusto durante todo este tiempo. Para el bien del club y del equipo, donde haya un mensaje nuevo y potente, era importante dar un paso a un lado para que otra persona tome las riendas del proyecto. Si nos hubiéramos aproximado al rendimiento que yo quería, las posibilidades hubieran aumentado, pero somos exigentes y a mí me enseñaron cuando entré en el fútbol profesional, trabajando en el Real Madrid, que para mantener niveles altos no hay segundas oportunidades. Debe aprovecharse a la primera. Si no, hay que buscar otros lugares.
AV: ¿Estaba una plantilla por encima de la otra o no hay que entrar en términos comparativos?
LMR: He tenido dos muy buenos equipos. Las dos plantillas han tenido características colectivas muy buenas. Entienden el mensaje, saben transmitirlo al partido y se respetan entre ellos, siendo generosos en el esfuerzo y críticos o reflexivos con la situación. Nunca han dado un mensaje de soberbia aunque fuera bien, sino que siempre han estado bien posicionados. Ha ocurrido ambos años, pero hay matices individuales. En esa mezcla, tampoco creo que hayamos estado tan lejos en cuanto a comportamiento, pero sí en puntos, pues si mezclamos los números de visitante del año pasado con los locales de este pues estaríamos entre los dos primeros, pero las temporadas son así. Espero que la próxima temporada se puedan dar ambas para pelear por lo que quiere el club.
AV: ¿Cuáles han sido sus momentos más y menos excitantes en el Tenerife?
LMR: Esos derbis en playoff fueron maravillosos. Cada partido que ganábamos era especial y, cuando no, lo preparábamos para hacerlo. Cuando te ves arriba, las semanas son emocionantes y también lo ves en la gente, siguiéndonos tanto en la isla como en la península. Era muy emocionante. Los peores tienen que ver con la derrota, así como situaciones puntuales internas que aparecen durante la temporada y que uno no entiende, pero asume con la tranquilidad de que suceden en el mundo del fútbol. Lo asumimos con tranquilidad y no nos hemos despistado nunca, más allá de que pueda darse un momento puntual de discusión, pero en la que he tratado que no afectara al equipo, ya que son intocables para que puedan seguir rindiendo.
AV: La renovación de un símbolo como Aitor Sanz es, al menos, la noticia positiva de estos últimos días.
LMR: Es positivo y acertado. Ha dado un gran rendimiento. Ha sido el mejor mediocentro de equilibrio con el que he trabajado a nivel profesional, pero no solo futbolísticamente, sino por lo que transmite. Es el primero en levantar el dedo y en hacer el primer y último esfuerzo. Un jugador con una reconocida carrera y una humildad en su trabajo que contagia mucho a la hora de hacer un equipo. Él tiene mucha culpa de que haya sido así porque nos ha ayudado muchísimo por cómo analiza y se comporta. Es una gran noticia. Los jugadores cumplen años y es natural que en algún momento sea menos protagonista en el campo, pero tenerlo en una plantilla es súper importante porque es un cheque en blanco en cualquier momento. Ayudará juegue o no juegue.
AV: Año y medio lesionado, han pasado muchos mediocentros pero ahí sigue siendo titular.
LMR: Los jugadores no pueden estar siempre al mismo nivel, más cuando ha tenido una lesión de tanta gravedad y en la que estuvo mucho tiempo parado. Veía que no arrancaba, que tenía dificultades y seguro que pensó que podía ser su última temporada. Yo también tuve lesiones graves y ves lejos esa vuelta, a la hora de alcanzar el nivel futbolístico que uno quiere. Aitor es muy exigente con su trabajo y sabe cuándo está bien. No hace falta decírselo porque lo reconoce. Gracias que ahora está bien y dando un nivel maravilloso, jugando habitualmente. Está ilusionado y a gusto, así como su familia. Todo comulgaba para que siguiera.
AV: ¿Sigue en pie su oferta de pagar un mes en un hotel de cinco estrellas del sur de la isla para aquel que demuestre que Ramis ya tiene nuevo equipo?
LMR: Sigue en pie aun no teniendo porqué. Es más, amplío la oferta a una semana más como mínimo. Sé por dónde se maneja, pero no hemos hablado con ningún club ni tenemos nada claro. Queremos terminar bien la temporada, descansar un poco para ojalá estar más pronto que tarde ajetreados de nuevo. Me interesa saber qué posibilidades hay, pero mi decisión de no seguir aquí no ha tenido que ver con una decisión de ir a otro club porque no ha existido.