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Quico de Diego, una vida dedicada al fútbol canario

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El diario La Vanguardia daba a conocer esta semana un dato absolutamente demoledor: Quico de Diego es el técnico con más partidos entrenados en el grupo canario de Tercera, sacando una ventaja superior a la centena a su inmediato perseguidor: Francisco Javier Vales, a solo único de la cifra redonda, 500. Desde Deporpress, hemos charlado con el exfutbolista y actual técnico del CD Marino sobre su profesión. «Sabía que eran muchos, pero no tenia ni idea. Me he quedado asombrado», confesaba durante nuestra conversación. El tinerfeño nos cuenta sus primeros pasos, sus referentes en los banquillos o su total predisposición para seguir ligado al banquillo del CD Marino. Además, también explica los motivos que le han llevado a desarrollar su carrera en Canarias y por qué no ha dado el paso hacia la península o el extranjero.

Dani Cerdeña: 654 partidos dirigidos en Tercera. Se dice pronto.

De Diego: No tenía ni idea de los partidos que llevaba, aunque sabía que eran muchos. Me quedé asombrado cuando vi esa cifra. Incluso, ahí no se contabilizan los partidos que estuve con el Raqui o Marino en Segunda B y Preferente. Es un orgullo llevar una carrera tan larga. Eso significa que el trabajo realizado en líneas generales es positivo. Mantengo la misma ilusión de trabajo por el fútbol.

DC: Debut en la campaña 1999/2000. ¿Lo recuerda como si fuese ayer?

DD: Del partido en sí, no tengo recuerdos. Pero sí me acuerdo de que venía de entrenador dos años en el Marino, en lo que subimos a Preferente. Me llamó Inocencio porque el equipo estaba en descenso. Finalmente, conseguimos la permanencia, ya que era el objetivo principal. Cuando llegué, estaba en descenso. Recuerdo algunos encuentros, pero ese precisamente no.

DC: Tenerife, Maspalomas, Marino… Cuando colgó las botas, ¿siempre tuvo claro que su recorrido iba destinado hacia los banquillos?

DD: Sí, incluso jugando tenía el gusanillo como técnico. No cabe duda de que este mundo es complicado; hay muchos entrenadores buenos. Desde que colgué las botas en el Marino, el presidente Leopoldo me propuso entrenarlo en Primera Regional, pues había bajado por temas económicos. Empezamos con un grupo joven, la mayoría juveniles. En dos años, subimos a Preferente. Luego vino la carrera que todo el mundo conoce.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Es un orgullo llevar una carrera tan larga».[/quote]

DC: Son experiencias totalmente diferentes, pero si tuviera que elegir: ¿se queda con vivirlo desde dentro como protagonista o pegado a la línea de cal como director técnico?

DD: Son dos maneras diferentes de ver el fútbol. Dentro, se disfruta más. No cabe duda de que uno siempre lleva el corazón de futbolista, pese a que lleve muchos años retirado. El que ha jugado, siempre tendrá ese sentimiento. Pero en la faceta de entrenador, se disfruta de otra manera. Especialmente, cuando ves que el equipo transmite tu idea en el campo. En la de jugador, lo disfrutas más por sentir el deporte desde dentro.

DC: Raqui San Isidro, Las Zocas, Atlético Granadilla, Ibarra, Tenerife ‘B’, Marino… Ha hecho currículo en la Isla. ¿Con qué se queda de cada una de esas etapas?

DD: Cuando un entrenador se marcha de un sitio, lo más importante es haber dejado huella. Y creo que lo he conseguido en algunos equipos. Despedirse bien es lo fundamental, incluso para ganarse una posible vuelta, como me ha sucedido con equipos como el ‘Raqui’. Debemos ser serios, humildes e ir de cara con la gente. Bien es cierto que a veces no salen las cosas por circunstancias, pero solo he tenido un cese en mi carrera, como técnico del ‘Raqui’. Lo he dado todo y estoy orgulloso de mi paso por cada club.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Uno debe ser serio, humilde e ir de frente».[/quote]

DC: Desde 2011 no sale de Tenerife a entrenar: fue en el Lanzarote, donde se proclamaron campeones de grupo. ¿No ha surgido una oportunidad en otra isla o península que le haya seducido durante todo este tiempo?

DD: Es complicado. Hay muchos entrenadores con plenas facultades. Ha salido alguna propuesta, pero no compensaba, ya que cuando sales debes tener cierta estabilidad en tu nuevo destino. Por eso, he optado por quedarme en la Isla. Ahora bien, no cabe duda de que si sale algo interesante fuera, daría el paso. Quizás el momento clave fue cuando ascendí a Segunda B con el ‘Raqui’, pero en ese instante pensé que lo idóneo era seguir con ellos en la categoría de bronce, aunque finalmente no salieron bien las cosas. Siempre he estado en la Isla, pero no renunciaría a entrenar a un equipo peninsular o extranjero si surgiera algo interesante

DC: Hay momentos buenos, pero también malos en toda carrera. ¿Cuáles les han servido de aprendizaje?

DD: De todo se aprende. Hubo grandes momentos, como los ascensos con el ‘Raqui’ o el Marino. También el playoff con el Tenerife ‘B’ o el campeonato con el Lanzarote. Luego, viví momentos más amargos, como el cese en Segunda B con el San Isidro. De hecho, creo que he tenido más alegrías que tristezas, de ahí a la longevidad de mis diecisiete años entrenando.

DC: Uno siempre busca referentes personales o modelos que sirvan de inspiración en su gremio. ¿Qué entrenadores le han marcado en su filosofía de juego?

DD: Coges de todos. Uno de los referentes es Guardiola, debido a su fútbol combinativo y que nos ha marcado a muchos. Pero también merece todos mis respetos Mendilibar, pues ha salido de abajo, pero lleva muchos años entrenando en Primera División y me parece un técnico infravalorado; de hecho, cuenta con equipos con presupuestos bajos, pero siempre los tiene bien colocados.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»No renunciaría a entrenar en la península o el extranjero».[/quote]

DC: Y de aquellos con los que ha trabajado dentro de su ‘staff’ técnico: ¿le marcó alguno en especial?

DD: Siempre he sido primer entrenador, pero dentro de los diferentes grupos de trabajo, me quedo con grupos bastante buenos, como en el Tenerife ‘B’: Maykol o Iván como preparadores físicos; de segundos Cristo Marrero o Braulio de León… Era una vertiente más profesional, por lo que quizás disfruté más del fútbol. No cabe duda de que te llevas a gente importante de este mundo.

DC: Si tuviera una máquina del tiempo para volver atrás en el tiempo, ¿cambiaría algo? Un cambio, un planteamiento, un problema de vestuario, una oferta aceptada o rechazada…

DD: Si uno supiera lo que pasaría, obviamente tomaría otras decisiones (ríe). Pero lo difícil de ser entrenador es exactamente eso: aplicar decisiones. Como comentaba antes, quizás sí hubiese tomado la decisión de irme a entrenar a la península cuando me salió alguna propuesta, pero tuve dudas y me quedé. Si hubiese salido, quizás hablaríamos de otra categoría, pero nunca se sabe. Ahora, no cabe duda de que abrirse camino en la península es más fácil porque hay más equipos. En Canarias, solo tenemos a los de Tercera y a los dos representativos en el fútbol profesional.

DC: Dos décadas después: ¿qué cambios más notorios vislumbra dentro de la Tercera División? Para bien o para mal.

DD: Los equipos se han profesionalizado mucho más. Cuando empecé, solo estaba el primer entrenador; si estaba el segundo, ya era un cuerpo técnico grande. Ahora, ves a un montón de clubes que tienen a su primer entrenador, segundo, preparadores, analistas… El fútbol ha evolucionado mucho. Toca ir innovando con las nuevas técnicas de trabajo que surgen, leyendo mucho y estando informado para no quedarse estancado.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»He disfrutado como un niño pequeño».[/quote]

DC: ¿Le quedan muchos años de cuerda?

DD: De momento, estamos en el Marino. Veremos lo que sucede. Tengo la misma ilusión de siempre. Durante este confinamiento, he aprovechado para trabajar en un nuevo modelo, escuchando ponencias de otros técnicos… Intentamos hacer cosas para seguir en la pelea. El tiempo dirá si se puede o no, pero la ilusión nunca va a faltarme.

DC: ¿Posturas cercanas para su continuidad en el Marino?

DD: Vamos a ver cómo va esto del virus, pero con Paco (Santamaría) tengo una relación bastante buena. Lo considero un amigo. En caso de que quiera que siga, no creo que existan problemas. Estoy a gusto aquí, cerca de casa y con un cuerpo técnico espectacular. He disfrutado como un niño pequeño con la idea y filosofía de juego desempeñada. El equipo ha cogido la idea, jugando bien y sumando puntos para estar arriba. Lo más importante es estar cómodo en un sitio.