Skip to main content Scroll Top

Queridos Reyes Magos

Redacción Deporpress | Queridos Reyes Magos de Oriente. Sé que restan 22 días para que repartas tu ilusión por diferentes rincones del mundo con tus regalos, devolviendo esperanza a un 2020 para el olvido por esta terrible pandemia mundial que nos ha afectado a todos. En esta ocasión, no te pido bienes materiales para beneficio personal, pero sí un atisbo de ilusión que reparta sonrisas entre un sector castigado: el tinerfeñismo.

Sé que tienen otras prioridades, pero como imagino que también estarán conectados a las nuevas tecnologías y consumirán contenido audiovisual desde Oriente, sabrán que el fútbol es la cosa más importante de las menos importantes en la vida. Y, por qué no decirlo, nos alegra un fin de semana cuando estamos de capa caída o con unos ánimos neutrales, pero nos produce un chute de éxtasis ver al Tenerife ganar partidos y celebrar sus goles.

Antes de nada, pedimos que el impacto de la COVID-19 reduzca su extensión para que podamos volver a uno de nuestros rituales favoritos: asistir al Heliodoro Rodríguez López, La Meca de todo hincha birria. Volver a ver un recinto lleno, convirtiéndose en el pulmón número doce sobre el césped y empujando todos a una a ritmo de ‘blanquiazul es un sentimiento’ o ‘chicharrero de corazón’. Porque ya no nos acordamos de ese cosquilleo que sentíamos cuando nos levantábamos un día de partido para ir por la tarde a ver al equipo de nuestra tierra.

Luego, te pido alegrías deportivas. Demasiados castigos hemos recibido este 2020, unida a la desidia de años pretéritos, como para volver a darnos de bruces contra el infierno de la Segunda B. No queremos ni merecemos ese castigo. Te pedimos una salvación holgada -o apurada, sí están muy exigidos- pero si podemos encender la mecha de la ilusión, mejor que mejor.

Para que ello se produzca, necesitamos ciertos ingredientes: recuperar de una vez por todas a nuestro enganche favorito: Borja Lasso; firmar una dinámica ascendente donde crezcamos a través de resultados y un bloque reconocible, como con el ‘Pipo’ Baraja tras el palo de Riazor. También te pedimos que los jugadores den un paso adelante, olviden su ansiedad o frustración, y aúnen fuerzas para sacar a flote este barco. Todos unidos, lejos de guerras. Y por favor: nútrenos de gol, que estamos huérfanos. Por último, que Cordero dé con la tecla en el mercado de invierno y Ramis encuentre la receta con lo que tiene –y lo que venga-.

Sabemos que es mucho, pero con que cumplas con unos mínimos, harás no solo feliz a los más pequeños, sino también a aquellos que somos niños grandes cuando hablamos de este sentimiento. Que el latir blanquiazul bombee con fuerza, mucha salud y no entre en urgencias por un paro cardiaco.