Redacción Deporpress | Los clásicos de rivalidad regional son partidos que se disputan desde hace muchísimos años. En este reportaje queremos que conozcan qué ocurrió en los derbis que se disputaron en los años de nacimiento de los jugadores del actual CD Tenerife. Nos remontaremos hasta el año 1983, cuando nacían los jugadores de más edad del Tenerife, incoscientes lógicamente todavía de que estarían presentes en un duelo de máxima rivalidad regional en Canarias.
En ese año 1983 nacieron Jacobo, Carlos Ruiz, Vitolo y Ricardo, pero no se disputó ningún derbi, ya que los dos correspondientes a la campaña 83/84 se jugaron en el segundo tramo de temporada. Por tanto, nos marchamos hasta el año de nacimiento de Raúl Cámara y Aitor Sanz. 1984 fue un buen año para el Tenerife. En la jornada 18 de la 83/84 el cuadro tinerfeñista empató a cero en el Heliodoro, consiguiendo una victoria por 0-2 en el choque de vuelta de la misma campaña gracias a los goles de Lasaosa y Gilberto.
Ya en diciembre de 1984, también en la jornada 18, se inauguró la temporada 84/85 en cuanto a los derbis se refiere con un empate a uno en el Heliodoro, goles de Voro para los locales y Contreras para los visitantes. Alcanzamos el año 1985. Hugo Álvarez y Suso son los protagonistas de un año donde el Tenerife solo jugó un derbi y lo acabó perdiendo en el Estadio Insular. Sería la jornada 37 de la 84/85, en un partido donde Milo adelantó a los blanquiazules, pero en el que Contreras y Benito Morales remontaron para los amarillos. Esa temporada, la UD Las Palmas acabó ascendiendo a Primera División, por lo que no hubo derbis en los años 1986, cuando nacieron Javi Moyano y Maxi Pérez; ni en 1987, año de nacimiento de Cristo Martín, Aridane e Diego Ifrán. Así que nos marcharemos directamente hasta el año 1988, cuando nació Cristian García.
La temporada 88/89 será inolvidable para el CD Tenerife. En la tercera jornada, el conjunto tinerfeñista recibía a la UD Las Palmas en el Heliodoro, logrando vencer por 3-1. David Amaral, Perico Medina y Víctor hicieron delirar a una afición que empezaba a ver a su equipo con posibilidades de algo grande. Pero lo mejor estaba por confirmarse. Ya en el año 1989, cuando se produjo el nacimiento de Unai Albizua, el cuadro blanquiazul cosechaba un importante empate a dos con goles de Nino Lema y de Rommel Fernández, en una temporada que acabó con el ascenso del CD Tenerife a Primera División. Sería el último antes del regreso a la categoría de plata de los tinerfeñistas. Así que cuando nacieron Roberto, Igor Arnáez y Uli Dávila (1991), además de Guarrotxena y Rivero (1992), no hubo derbis ni siquiera en Copa del Rey.