por @juanjo_ramos
Se hace duro ser del Tenerife. Tienes que lidiar con interesados, pesimistas y gente que te dice lo que tienes que hacer inmersos, como están, en un mar de contradicciones. En solo unas semanas, hemos vivido algunas. En esta Isla se puede montar un pollo por un spot que no gusta. Si es del Tenerife, claro. Si el que hace uno propio de videoaficionado es el Canarias, calladito todo el mundo (a mí los dos me parecen mejorables, pero simpáticos).
Se puede cargar contra la campaña de abonos reparando más en la cifra de renovaciones que en la cantidad (importante) de nuevas altas. En el número más que en el ritmo. En los tiempos más que en los precios (sufrieron una ligera reducción) o las facilidades (la cita previa).
Se puede afear la conducta de aquellos que, queriendo ilusionarse y ser positivos, intentan analizar el juego de su equipo contra un Tercera División. Pero también ser extraordinariamente conservador en los elogios. No por prudencia, sino por el deseo de que las sensaciones fueran peores y se pudiera rajar a discreción. ¡Menudos son!
Se puede criticar la salida de un director general trabajador y efectivo, pero más en los detalles que en las grandes obras sin criticar su procedencia (Coalición Canaria), pero al mismo tiempo afear que su posible sustituta llegue desde el mismo lugar sin valorar su capacidad de trabajo. Se puede agachar la cabeza y no decir que el designado entra por la misma puerta (Coalición Canaria) y que en su primer día no tenía muy claro lo que venía a hacer. Incluso se puede aplaudir que llegue al club un señor cuya trayectoria profesional se desconoce y que, dos semanas antes, estaba en una manifestación para pedir la dimisión del que ahora le contrata. Muy lógico todo.
Será que yo veo las cosas de otra forma. Que soy raro. Pero miren, me hubiera gustado un spot mejor. Sí. Pero no pongo el grito en el cielo. Hasta me reí con el actual. Creo que de abonados vamos bien y seremos más de 10.000 en septiembre. Vi cosas a Juan Villar o Víctor Casadesús desde el primer bolo veraniego. Sigo creyendo que faltan tres piezas importantes, pero colectivamente el equipo va por el buen camino. Creo que hay que darle un margen al nuevo director general y hasta me propongo valorar al nuevo responsable del área social por lo que haga a partir de ahora. Sobre todo porque si lo hago por lo que ha hecho hasta ahora no pasaría del cero.
Fíjense que en esta ola de ilusión que me invade, hasta me gustan las equipaciones. Y la forma de presentarlas, con Rubén Blades y Michelle Alonso como estrellas. La idea fue tan buena que el club debió venderla mejor. Pero valoro la intención. Y espero por la tercera, menos rosa que otras veces. Pero igual de atractiva para el público. La veremos el domingo. Y tengo ganas de que llegue el día 18 para que empiece la Liga. Con lo duro que es ser del Tenerife y las ganas que dan de seguir siéndolo. ¡Qué cosas!