Redacción Deporpress | «Esto es fantástico». Y no le falta razón a Antonio Puche. El que fuera segundo entrenador del Tenerife en la corta etapa de Juan Carlos Mandiá al frente de la nave blanquiazul (10/11), se ha proclamado campeón con su actual equipo, Al Qadsia (Kuwait), de la AFC Cup de Asia, que equivale en el Viejo Continente a la Europa League. Además alcanzó este destacado logro con igualmente un exblanquiazul formando parte de su cuerpo técnico, caso del preparador físico y ahora también ayudante, Kike Sanz.
El triunfo sobre el Arbil (Irak) llegó en la tanda de penaltis, por un balance favorable de cuatro a dos. En la rueda de prensa posterior, el profesional murciano confesó que «en este momento solo quiero disfrutar de la victoria». A partir de ahí, «la Liga de Campeones de la AFC es un gran torneo para nosotros,y no pienso si podremos o no jugarla; solo pienso en disfrutar y en la felicidad de todos».
A partir de ahora, el cuadro kuwaití comenzará su particular duelo en los despachos, ya que la propia competición exige una serie de requisitos que quizá el Al Qadsia no pueda cumplir, empezando por la condición de amateur de la Liga doméstica. «Espero que podamos», declaró un ilusionado Puche, «porque es el mejor campeonato de Asia y queremos disputarlo».
Pero más allá de esta circunstancia, lo cierto es que Antonio Puche (junto a Kike Sanz), se ha convertido en el entrenador de moda del modesto fútbol de Kuwait. A la consecución del título de Supercopa, le ha añadido, recientemente, el de la AFC Cup: «Estoy muy feliz por mis jugadores, por los directivos del club y también por todos los aficionados del Al Qadsia». Un ex del Tenerife, bueno, incluso dos, que triunfan en Kuwait. Ahí es nada.