Redacción Deporpress | El Marbella FC de Víctor Moreno se ha consagrado como una de las grandes decepciones de la primera fase de la Segunda División B –con permiso del RC Deportivo-. Después de su adiós al CD Tenerife, llegaba a la entidad como máximo responsable de la dirección deportiva, en un proyecto deportivo destinado a la grandeza, pero el exsecretario técnico blanquiazul va camino del fracaso en la ciudad marbellí.
Para el banquillo, eligió a otro viejo conocido de la isla: José Manuel Aira. Aún ambos en sus respectivos cargos, los andaluces tienen prácticamente imposible siquiera certificar su plaza en la Segunda B Pro. Para evitar la fase de descenso, tendría que ganar sus dos partidos pendientes contra el líder San Fernando y en la visita a un equipo que se juega igualmente una plaza directa en la nueva tercera categoría del fútbol español: la Balompédica Linense. Además de ganar, dependería de terceros: que el Cádiz ‘B’ no puntúe y que el Recreativo saque un punto menos que ellos.
A principios de temporada, opositaban a lo máximo con un presupuesto de alto nivel, teniendo en sus filas a jugadores como Esteban Granero o Juanmi Callejón, además de un estadio moderno en Puerto Banús, y un playoff de ascenso en su currículo del curso pasado. De aspirar a lo máximo, a la búsqueda de salvar como mínimo los muebles para no hundirse en la futura Tercera División.