por @juanjo_ramos
Es curioso observar, con la perspectiva del tiempo, que la vida es cíclica y que estamos condenados a repetir momentos y sensaciones. Quise, para este último artículo de 2018, repasar todos los del año y me quedé congelado en el primero. Era una carta a los Reyes Magos y me quedé perplejo al comprobar que, simplemente actualizando nombres y circunstancias, resultaba perfectamente válida para el momento actual. Vamos a repasarla (en cursiva el texto del primer artículo de 2018).
“En primer lugar me gustaría que trajera paciencia para la afición. Mucha. En el fútbol no abunda y eso lo dificulta todo. De ahí que hayamos pasado de la euforia […] a la desconfianza actual. Del convencimiento de tener una gran plantilla y el entrenador adecuado a la necesidad de reforzarse en el mercado de invierno […]».
Actualicemos: El clima de crispación generado desde las primeras jornadas es tal que no estamos ayudando, desde fuera, a sacar adelante una situación que se está comiendo a los de dentro. Ni los jugadores ni Oltra se acercan a su máximo nivel. La presión tiene mucho que ver en esto.
«Convendría también un poco de decisión, pero para los rectores del club. Abandonar la filosofía Rajoy, esa que dice que es mejor no hacer nada porque el problema se resolverá solo. El del Tenerife puede que no sea de esa naturaleza. Puede que requiera de una intervención drástica. […]»
Actualicemos: En diciembre de 2010, Miguel Concepción prescindió de su director deportivo. Era la segunda víctima, después del entrenador. Como ahora. Entonces fichó tarde al sustituto de Santiago Llorente y le dejó casi sin margen de tiempo para estudiar la situación y fichar. Con Víctor Moreno ha pasado lo mismo. Pero el nivel de exigencia no puede ser el de entonces. Debe operar y acertar o el paciente se puede ir al otro barrio.
«Empeño es otra de las peticiones. Para la plantilla en este caso. Hace falta para alcanzar el mejor estado de forma posible, una predisposición adecuada y ese plus que ahora no se ve. Lo empieza otorgando la ambición y lo alimenta la (ahora inexistente) confianza. El Tenerife del año pasado tenía hambre. Al de este año se lo come la exigencia».
Actualicemos: Vale casi todo, pero cambiando el objetivo. Entonces era el ascenso, ahora casi vale con una permanencia desahogada. Ni los jugadores están ofreciendo su mejor rendimiento ni se observa ese plus para sacar adelante la situación.
«Una última cosa: claridad. Esta para nuestro entrenador. Le ayudará a acertar después de tanto cambio en el once, en el esquema… […] Pero si acertara ya aun habría tiempo».
Actualicemos: Yo a José Luis Oltra solo le pediría que fuera Oltra. Más que nunca. Y que se abra a posibilidades que le da esta plantilla, como la presencia de Bryan en la media punta (de lo poco salvable de la etapa Etxeberria) o a sacar rendimiento a futbolistas como Joao. Aunque sea a base de “palos”. Ah, y Milla siempre por dentro.
«P.D. Podría pedir directamente una racha como la del Cádiz […] después de 8 victorias en 9 partidos. Pero me parece más justo pedir los ingredientes (paciencia, decisión, empeño y claridad) para cocinar el plato».
P.D. Resulta concluyente que valga hasta la racha del Cádiz, idéntica a la del curso pasado (8 de 9). Por algo o alguien será.