Redacción Deporpress (Las Palmas de Gran Canaria) | La sombra del derbi es alargada. A la UD Las Palmas seguramente le pesa lo ocurrido en diciembre en el Heliodoro Rodríguez López. Por eso Apoño se apunta al 3-0 y por eso Jonathan Viera, amarillo hasta la médula aunque ahora juegue en el Rayo Vallecano, ha vaticinado que “ganará fácil” el conjunto grancanario. Pero en un derbi, hacer cualquier tipo de pronósticos es tan difícil, que resulta incluso osado decir que alguno de los dos equipos pueda ganar por la dinámica que lleva o porque esté por encima de su eterno rival en la clasificación.
Por eso, todo lo que ocurra este sábado en el Estadio de Gran Canaria (21:00 horas, Televisión Canaria), pasará a la historia tal y como ocurre con cada clásico del fútbol canario que disputan ambos representativos. Con bajas en uno y otro bando pero con la moral amarilla por las nubes tras la victoria en Zaragoza. Falta por saber si los blanquiazules son capaces de reponerse tras las dos derrotas consecutivas que ha sufrido el cuadro de Álvaro Cervera. Como siempre, un derbi será diferente.
Convocatoria con variaciones sensibles para la alineación.- Álvaro Cervera se ha visto obligado a modificar la convocatoria con respecto al último partido. Un cambio ha sido claro, que es la inclusión de Bruno entre los citados, pero se cae de la lista Ayoze Pérez, quien ha sido sancionado por el Comité de Competición por acumulación de amonestaciones. Los 19 citados por el preparador blanquiazul son: Diego, Bruno, Ros, Aridane, Suso, Loro, Borja, Roberto, Carlos Ruiz, Alberto, Aitor Sanz, Moyano, Ricardo, Edgar, Juanjo, Ayoze Díaz, Cámara, Rivero y Nano. El técnico decide llevarse a un jugador más de lo necesario. El aspecto anímico del grupo será importante para afrontar el encuentro más importante de la segunda vuelta.
Once con pocas novedades.- Y es que, con esta convocatoria parece fácil tener claro qué alineación dispondrá de inicio el técnico del cuadro insular, porque todo parece orientado a ver la versión visitante del conjunto blanquiazul. Bruno recuperaría su sitio en la zaga, mientras que Rivero entraría en el campo para reforzar la medular aprovechando la ausencia de Ayoze Pérez. El once estaría formado por: Roberto defendiendo la portería; con Javi Moyano, Carlos Ruiz, Bruno y Ayoze Díaz cerrando la línea de zaga; Rivero como pivote defensivo, Suso, Ricardo, Aitor Sanz y Édgar ocuparían la medular, mientras que Aridane pondrá de nuevo la dinamita arriba. Las bajas de Cristo Martín y Ayoze Pérez obligan a Álvaro Cervera a variar ligeramente lo que suelen ser sus planteamientos fuera de casa.
Una UD con ganas de revancha.- En Gran Canaria no se olvida el 3-0 de la ida. La revancha es lo que se tiene más presente entre los aficionados amarillos, que esperan que su equipo les dé una alegría. Pero Lobera no quiere confianzas. Para ello ha intentado mantener en la más estricta intimidad sus sesiones de trabajo, ejercitándose toda la semana a puerta cerrada. Pese a ello, y con la única baja de Dani Castellano por lesión, el once podría ser el formado por Barbosa bajo palos; Ángel, David García, Deivid y Xabi Castillo como zagueros; Vicente Gómez y Apoño llevarán la manija en el centro del campo; mientras que Momo, Valerón y Masoud serán los encargados de surtir de balones a su referencia arriba, Carlos Aranda. Aunque varios de estos futbolistas han estado con molestias durante toda la semana, como es el caso de Masoud o Apoño, el once inicial no variará en exceso con respecto al de semanas anteriores en el Estadio de Gran Canaria.
Un partido diferente.- Las aficiones serán, sin duda, los grandes valedores del partido que viviremos este sábado. Los más de 1.500 tinerfeñistas que se desplacen a Gran Canaria pondrán el colorido blanquiazul en territorio enemigo. La idea es que cerca de las 12 de la noche, cuando toque volver a casa, se sienta una alegría tan grande que se sepa que los nuestros han vuelto a triunfar en la isla vecina. Y si no, seguir apoyando a un equipo que se dejará el alma en el campo y que ya nos ha hecho disfrutar esta temporada hasta unos límites que no sospechábamos.