Redacción Deporpress | Al amparo del Rodríguez López, el CD Tenerife quiere pasar página de su nuevo tropiezo a domicilio para volver a engancharse a los puestos de play off esta jornada, ante un Nástic de Tarragona que aplazó su partido de la semana anterior contra el Barcelona B por los problemas surgidos el domingo en Cataluña.
Solo se les ha escapado a los blanquiazules un empate en casa, frente a uno de los grandes candidatos al ascenso, el Granada, que además jugó media hora en superioridad numérica. Ahí fue expulsado Suso, que cumplirá su último partido de sanción ante los catalanes.
No será la única baja en una semana extraña para José Luis Martí, que vio cómo ha recuperado a Juan Villar e incluso a Jorge Sáenz, descartado por la selección Sub 21, pero que ha perdido a dos baluartes: Carlos Ruiz y Samuele Longo lesionados, y a un incipiente Bryan Acosta, titular en Lugo.
Con todo, el puesto del central será seguramente para Lucas Aveldaño, mientras que la baja del italiano la ocupará en teoría Víctor Casadesús, que podría estrenarse como titular en casa,, aunque Brian Martín tiene opciones, al menos de estar en la convocatoria. El propio Martí descartó contar de inicio con Juan Villar, que podría tener sus primeros minutos tras lesionarse en el segundo partido de Liga.
Menos clara está la alternativa a Acosta. Podría jugar Alberto como mediocentro junto a Aitor Sanz y Vitolo para conformar el rombo utilizado las dos últimas semanas, o una opción más ofensiva, con Juan Carlos y Tyronne con los mencionados Sanz y Vitolo.
Los catalanes tuvieron que tirar de Rodri tras empezar mal la temporada con Lluís Carreras al frente: un empate y tres derrotas. Tras el relevo los tarraconenses derrotaron al Albacete y puntuaron en Zaragoza. A domicilio las noticias son positivas para el Tenerife: el Nástic firman solo dos de nueve puntos posibles, y aunque ganaron en su última visita al Heliodoro, los tinerfeños se llevaron ocho de los 12 duelos en la isla.
Además Rodri sufre también el virus FIFA, ya que no podrá contar con sus internacionales Kakabadze, con Georgia y Dimitrievski, con Macedonia. Tampoco podrá usar al tinerfeño Omar Perdomo, cedido en el Tenerife que incluyó la denominada cláusula del miedo en el contrato, que le impide medirse a su ex equipo.