Redacción Deporpress|
Este domingo se celebra una nueva jornada de la categoría de bronce del fútbol español. Desde el Silvestre Carrillo a partir de las 11:30 horas se verán las caras el CD Mensajero y la SD Amorebieta.
El conjunto de Jaime Molina, presentará novedades para este encuentro especialmente en la ausencia indefinida de Cristian Portilla, que ya oficialmente ha puesto rumbo a la San Francisco Deltas de North American Soccer League (NASL) y en su sustitución, los aficionados rojinegros tendrán como sustituto del cántabro, a Mohamed Kamal un joven jugador de nacionalidad marroquí procedente del Racing de Santander y que se compromete con el club palmero hasta final de temporada.
El equipo palmero debe hacer del Silvestre Carrillo un fortín para este partido y lograr tres puntos que lo alejen más de la zona roja de la clasificación. Actualmente decimoquintos con 23 puntos se enfrentarán al equipo vasco de Aitor Larrazabal que se encuentra en zona de descenso, decimoctavos en la clasificación con sólo dos puntos menos que los mensajeristas.
Ambos conjuntos querrán la victoria para soñar con un año 2017 ilusionante, el equipo de la isla bonita quiere los tres puntos para hacer buenos los tres empates consecutivos logrados en las tres jornadas anteriores. Serían tres puntos de oro para seguir escalando posiciones.
Claro está que Jaime Molina advierte a sus jugadores del peligro del rival que necesita encarecidamente la victoria y que viene de empatar en la pasada jornada ante el Navalcarnero a cero goles en el estadio municipal de Urritxe. No quiere fallos y evitar lo sucedido ante el filial blanco en la última jornada disputada en casa donde el CD Mensajero dejó escapar dos puntos ante su afición.
En la primera vuelta ambos conjuntos en tierras vascas empataron a un gol, protagonistas de los goles fueron Vaque y Rubiato, mientras en la temporada pasada con Roberto Aguirre en el banquillo palmero el resultado fue de empate a cero goles. Hay que lograr cambiar esos últimos resultados y que los tres puntos se quedan en la isla de La Palma.