Redacción Deporpress | Empezar el año como terminó:ganando. Es lo que quiere hacer el CD Tenerife este domingo (15:00 horas, Nou Estadi) ante el Nástic de Tarragona, colista de la categoría, para empezar 2017 de la mejor manera en un partido que todos los blanquiazules han calificado como de “trampa”.
Una sola derrota (en campo del líder Levante) en ocho partidos lleva el conjunto tinerfeño que podría meterse en puestos de play off si acompañan los resultados del resto de la jornada; pero para ello tiene que ganar a un rival renovado, con nuevo inquilino en el banquillo, el ex bético Juan Merino y con incorporaciones que han ido llegando desde que se abriera esta semana el mercado de invierno, la más importante el regreso de Achille Emaná al cuadro tarraconense, en el que fue una pieza básica para que el Nástic rozara el ascenso a Primera División la campaña pasada.
Afrontarán los blanquiazules el centro del campo sin su timonel al frete, Aitor Sanz, que no se ha recuperado a tiempo de una lesión en el tobillo que le obligó a terminar el encuentro antes de tiempo contra el Alcorcón en el Heliodoro. Vitolo acompañará, salvo gran sorpresa, a Alberto en la medular, pero por si acaso Martí ha vuelto a citar al canterano Roberto Bolaños.
La nota positiva es la vuelta a las convocatorias del hondureño Antony Lozano, que no está para jugar de inicio y que incluso podría ser el descarte e los 19 hombres que ha convocado el balear, pero sin duda que su vuelta poco a poco al equipo lo convierte en el fichaje más deseado por el momento de la afición.
Raúl Cámara regresará al once después de cumplir partido de sanción ante los alfareros, por lo que Camille volverá al banquillo, aunque le disputa también el puesto de lateral izquierdo a Iñaki, sin que se esperen más cambios en la alineación, con Aarón, Suso, Cristo y Amath liderando la ofensiva tinerfeña.
Los de Juan Merino llegan al duelo a seis puntos de la permanencia y tras encadenar tres derrotas seguidas en Liga, por lo que Vicente Moreno dimitió de su cargo durante el parón navideño. Con el reto de salvar al equipo llegó Merino, técnico del Betis acostumbrado a apagar fuegos en la escuadra heliopolitana en primera y Segunda División, pero que ahora afronta su primera salida de la que ha sido su casa.
Para empezar el entrenador pierde por la Copa de África a Madinda y Djetei, y no podrá contar con los sancionados Stephane Emaná y Delgado, pero sí con los recién llegados Achille Emaná, Manu Barreiro y Luismi, que son las caras nuevas de esta semana en el Nástic.