Redacción Deporpress | La misión de Aritz López Garai en este inicio liguero estaba clara: cortar la sangría de goles que posicionaban al CD Tenerife como el equipo más goleado junto al Deportivo de La Coruña con ocho tantos encajados.
Con el derbi con reparto de puntos sin goles, el entrenador blanquiazul logró dejar por primera vez en la temporada la portería a cero. En ese sentido, cabe recordar que el conjunto tinerfeño no se se quedaba sin encajar desde la última jornada del pasado curso.
Se podría decir que los cambios tuvieron su efecto. López Garai reformó la defensa, sustituyendo al hasta ahora, desafortunado Sipcic, por la veteranía y sobriedad de Carlos Ruiz, además de colocar Isma López al carril izquierdo debido a la ausencia del internacional eslovaco Mazán. Todo ello, destacando también la buena actuación del guardameta Adrián Ortolá, quien logró varias paradas de mérito, demostrando seguridad en los balones aéreos y notable con el balón en los pies.