Redacción Deporpress | La polémica hizo acto de presencia en el ecuador de la primera parte, en el Estadio Fernando Torres, entre CF Fuenlabrada y CD Tenerife. Los corazones blanquiazules entraron en ‘shock’ con una mano de Carlos Pomares que incendió a los anfitriones, pero Ais Reig dejó seguir la jugada de inmediato, teniendo claro que no era penalti. Pero, ¿por qué no es pena máxima?
El presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), Carlos Velasco Carballo, explicó la nueva normativa en torno a las manos, en su pacela de aquellas que son accidentales, como la del caso del lateral blanquiazul.
Se sancionará como mano
1. Voluntarias. «No son muy habituales en fútbol profesional, pero las hay. Son más propias del fútbol base», apuntó Undiano.
2. Mano en posición antinatural. Ocupa con su brazo o mano un espacio mayor corriendo un riesgo y cortar pase o tiro. Brazos alejados del cuerpo.
3. Mano accidental que inmediatamente después acabe en gol del mismo jugador, incluso si es accidental.
No se sancionará como mano
1. Mano en posición natural (caso de Carlos Pomares).
2. Manos pegadas próximas al cuerpo.
3. Manos apoyadas o que vayan hacia el apoyo.
4. Mano tras balón jugado por el propio jugador.
5. Mano procedente de despeje de compañero de equipo.
6. Mano accidental e inmediata de un compañero que acabe en gol.
7. Gol tras mano accidental no inmediata.