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Poner a los buenos, por @ivanvillanua

No lo vamos a negar a estas alturas: todos llevamos un entrenador dentro. No es nada nuevo. Esto viene desde la primera vez que le pegaste una patada a un balón y entendiste que podías convertirte en profesional. Luego la cosa se torció y te diste cuenta que, sentado en un sofá con una cerveza y dando instrucciones, la cosa marchaba.

¿Cuántos de ustedes han ido todas las semanas a los entrenamientos del Tenerife? ¿Cuántos han seguido minuto a minuto cada uno de los entrenamientos de Longo y Malbasic desde que llegaron? ¿Y antes de llegar? ¿Se creen que si Martí no los viera preparados físicamente como para hacerlos jugar desde el inicio no lo haría?

Pensar que el técnico no quiere poner a los buenos desde el minuto uno no es de recibo a la altura en la que estamos. Ya avanzó Longo tras el partido que necesita coger el tono después de una anormal pretemporada. A Malbasic se le ve algo mejor físicamente pero, ahora mismo, si saltan en el minuto uno, durarían 60 a pleno rendimiento. Es por eso, posiblemente, que el míster los guarde para reventar al rival cuando más cansado está.

Dicho esto, añado:

a) La velocidad y ritmo a la que mueven el balón ambos a la contra va a obligar a que los centrocampistas hagan un derroche superior al de ahora porque deberán acompañarlos hasta lo más adelante posible.

b) Cuando Villar se recupere tiene que ser titular sí o sí porque nadie ha tenido más claros los pases en profundidad como él (hasta lo que pudimos verle).

c) Falta Casadesús

d) Falta que por fin Bryan Acosta se incorpore de una vez y mande al pairo a la selección que no le da sino problemas y horas de vuelo inútiles.

e) Suso es el mismo al que alabamos durante las últimas tres semanas. Fue un error del que se arrepiente seguro. Volverá a darnos tardes de gloria.

En un mes todos los buenos estarán sobre el campo. Pero hay que tener paciencia. Porque esto es muy largo y ocurren muchas cosas por el camino. No es el momento ahora de estar arriba a toda costa: basta seguir en esta dinámica. Lo de Jorge, mala suerte. Nada que reprocharle al chico. Quizá estas ansias de dar sobresaliente en cada examen es porque nos hemos ilusionado como nunca. Algo realmente ilusionante. Gestionemos esa esperanza con cabeza. Como lo intenta hacer Martí con cada alineación. Juntos lo vamos a conseguir.