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Ponemos notas individuales a la temporada del Tenerife

Redacción Deporpress | Ponemos notas individuales a la temporada del Tenerife. Zaragoza supuso el punto de meta definitivo para un representativo blanquiazul que ha hecho de su irregularidad una receta en esta campaña, vislumbrada especialmente en su contraste como local y visitante.

Juan Soriano (8): Plenitud de minutos del arquero andaluz, que ha vuelto a completar otra gran temporada en cuanto a regularidad y rendimiento. Los guantes titulares en clave blanquiazul siguen en buenas manos.

Javi Díaz (2): Vino para dar competencia al puesto, pero no lo consiguió. Eclipsado por su compañero, solo tuvo apariciones esporádicas en Copa del Rey, donde tampoco terminó de convencer ni de mostrar seguridad en área propia.

Jeremy Mellot (8): El francés es uno de los mejores jugadores en su puesto de la categoría. Siempre a un rendimiento alto, sin altibajos. De nuevo, ofreció una puesta en escena fuerte en defensa, donde pocos extremos le han superado.

Aitor Buñuel (6): Un lateral cumplidor, sin estridencias. Cuando tuvo que hacerlo de titular, aprobó. Un jugador a tener en cuenta dentro del rol secundario que ha ejercido en el equipo.

Nacho Martínez (8): De menos, a más. Arrancó con problemas para adaptarse al sistema de juego, con desconexiones y problemas principalmente en defensa. El lateral rompió dudas desde el ecuador del campeonato, con un rendimiento sobresaliente tanto en ataque –donde se ha hinchado a dar asistencias de gol y ofrecer mucho aire al juego ofensivo- como en defensa.

Andoni López (3): Llegó en los últimos compases del mercado como un fichaje sorprendente por sus características. A la sombra de Nacho, tuvo en su capacidad para centrar una de sus mejores condiciones –asistencias ante Albacete o en Copa del Rey-, pero sus condiciones no llegaron al mínimo exigido para las pretensiones blanquiazules.

Riza Durmisi (-): Uno de los dos fichajes invernales que llegaron para agregar competencia a Nacho, pero donde su tempranera lesión frustró cualquier intento de reivindicarse.

Nikola Sipcic (8): El jugador serbomontenegrino ha sido el central más regular dentro de su puesto durante toda la temporada. Una temporada lineal, donde corrigió errores individuales que costaban caros en anteriores temporadas. Un paso adelante donde únicamente se vio lastrado por las convocatorias de su selección, que le hicieron desaparecer en ocasiones del once en su vuelta.

José León (7): Fue uno de los futbolistas más señalados a principios de campaña, con errores impropios del nivel que había dado en su primera temporada. Le costó recuperar el nivel y su confianza, pero lo logró en la segunda mitad del campeonato para parecerse cada vez más a su mejor versión.

Sergio González (6): Temporada de altibajos para un futbolista que ha terminado como central reconvertido con Ramis. Las desconexioens le jugaron malas pasadas en forma de algún que otro penalti que penalizó a los blanquiazules, aunque es un defecto que parece haber ido corrigiendo. Ha terminado a un buen nivel.

Carlos Ruiz (6): Uno de los capitanes, núcleo fuerte del vestuario y ejemplar en cada situación tanto dentro como fuera del terreno de juego. La lesión en la mitad de la primera vuelta le llegó cuando mejor estaba, asentado en la titularidad. Luego, no pudo regresar al once, en parte por el nivel ascendente de sus compañeros.

Kike Salas (6): No le ayudó el escenario ni el contexto, pues llegó cuando sus compañeros encontraron su mejor versión. Además, la lesión le privó de asentarse en el once. Un jugador con buena planta y condiciones que cumplió cuando estuvo en el verde.

Aitor Sanz (8): Irremplazable. Con 38 años, sigue siendo el sostén del Tenerife en sala de máquinas. Y la isla podrá disfrutarlo, como mínimo, una temporada más. Volvió a ser el más regular en el medio del campo. El gran defecto es que todo llega a su final porque encontrar un jugador de características y su compromiso es rara avis.

Álex Corredera (7): Un faro para el Tenerife. Jugador con una técnica exquisita que permite que el equipo juegue hacia adelante. Después de sus graves problemas físicos, recuperó su mejor versión y promete ir a más en la temporada 23/24. Sin lesiones, debe ser uno de los pilares.

Pablo Larrea (4): No encontró su sitio. Reapareció tras la lesión, pero no repitió las sensaciones que le hicieron un jugador importante en la campaña anterior.

Javi Alonso (4): Un año donde debía ser el de su explosión para dar un paso adelante, pero donde no encontró su hábitat en el centro del campo. El tinerfeño se vio relegado a la cola en la lucha por un puesto.

José Ángel (4): Empezó bien, incluso marcado en la segunda jornada su primer y único gol como blanquiazul, pero se apagó. El sevillano terminó perdiendo peso y no terminó de dar un rendimiento sostenido en el tiempo.

Elady Zorrilla (4): Borrado del mapa por las lesiones. De ser el máximo goleador junto a Enric Gallego a perder la condición de indiscutible. Los blanquiazules han echado de menos su coraje, instinto y olfato goleador.

Waldo Rubio (8): Un extremo que promete dar muchas alegrías. Las reiteradas lesiones entorpecieron su despegue, pero una vez ha encontrado la continuidad, ha sido un recurso de muchos argumentos para el equipo. Ha aportado goles, velocidad y desequilibrio por banda.

Teto (6): El canterano es uno de los futbolistas que ha vivido la experiencia inversa a muchos de sus compañeros, pues empezó como un cohete, siendo en ocasiones el mejor en el campo por su hambre, desparpajo y habilidad para pisar área contraria. Pero después de la lesión, le ha costado encontrar su mejor versión.

Mo Dauda (5): Como ha dicho Ramis, puede ser mucho más de lo que es. Rápido, con mucho gol y eléctrico por su velocidad. Su falta de constancia le ha pesado para repetir los números de Cartagena, pero el ghanés puede ser un pilar fundamental si encuentra su sitio.

Sam Shashoua (3): Prometía ser la campaña de su explosión, pero otra vez los problemas físicos acudieron a su llamada. De lesión en lesión, Ramis apenas pudo contar con él. De una calidad incuestionable, su futuro es una incógnita.

Arvin Appiah (0): La decepción del curso. No le salió nada al jugador cedido por el Almería en la isla.

Iván Romero (8): Un jugador a veces intermitente, pero con una planta de aspirante a Primera. Una de las gratas sorpresas atraídas por Cordero para un debutante en la categoría que dejó su cifra de goles y se adaptó en posiciones más alejadas del área, en su mayoría como extremo. Un futbolista rápido, fuerte al choque y con buenas capacidades para sobrevivir lejos del área. Hizo mejor a sus compañeros.

Enric Gallego (8): Vuelve a sumarse al doble dígito goleador, como en el curso pasado. Y en menos tiempo, incluso cediendo en muchas ocasiones penaltis a otros compañeros que pudieron engordar aún más su estadística. Jugador de área y mucho trabajo que vuelve a repetir entre los máximos goleadores de plata.

Borja Garcés (6): Lo intentó de todas las maneras, pero no tuvo suerte. Un delantero trabajador, que no renuncia a ningún tipo de esfuerzo en el campo, pero a quien la ansiedad por la falta de gol le ha superado en ciertas ocasiones, con toma de decisiones precipitadas.

Luis Miguel Ramis (7): El Tenerife pierde a una institución en los banquillos y a un símbolo blanquiazul. No pudo repetir la excelente fórmula de la 21/22, pero supo sostener al equipo en una temporada marcada por la inestabilidad por el cambio de consejo, que a su vez motivó más vaivenes deportivos, como la salida de Cordero.