Redacción Deporpress | La UDGT Egatesa jugó en un Heliodoro vacío. Sucedió este pasado domingo en la visita del Alhama del Pozo. La cifra oficial, aportada por el propio club tinerfeño, fue de 832 espectadores. Nada que ver con los más de 8.000 que acudieron a la visita del FC Barcelona a la Isla.
La premura de tiempo con la que se decidió el escenario del partido, el escaso interés del rival (penúltimo clasificado) y la nula promoción del mismo incidieron en esta negativa experiencia. Pero es que la elección del conjunto granadillero se entiende aún menos.
Solo unos días antes había preferido jugar ante el Real Madrid en La Palmera. El segundo clasificado de la competición y un club con mucho más nombre y seguidores en la Isla, en la instalación pequeña. Y asumiendo además las multas correspondientes por ausencia de un plan de seguridad adecuado. Pero contra el Alhama, que además se llevó un punto de la Isla, en el Estadio.
El coste de abrir una instalación para más de 22.000 plazas, que no se ha aclarado si asume el Cabildo Insular o paga el usuario como sucede con el CD Tenerife, no parece ajustarse a una entrada para menos de un millar de personas. El Granadilla deberá replantearse esta situación de cara al final de la temporada. ¿De verdad no hay otra instalación en la Isla que se adecue mejor a sus necesidades?