Por @fllombet
Son las que ha dejado el Iberostar Tenerife a lo largo de los partidos que ha disputado en esta pretemporada. El último ejemplo, el que enfrentó a los aurinegros con el Movistar Estudiantes el pasado miércoles.
En ese encuentro el equipo fue de más a menos a lo largo de los cuarenta minutos y repitió errores, en el tramo final de partido, tal y como había sucedido frente al Manresa. Por tanto, cinco derrotas y ninguna victoria es el balance final ante un inminente comienzo de liga la semana próxima.
Lo casi de menos han sido los resultados que, bien es cierto, han sido todos muy ajustados. Lo que deja preocupación son las sensaciones que se desprenden al ver jugar al equipo.
De momento parece muy en construcción. Se muestra inseguro en el reparto de roles, en los que aún no se adivina el jugador “obligado” a cerrar partidos que se intuyen controlados.
En esa faceta están siendo muy intermitentes las apariciones de Davin White o Grigonis, nombres potencialmente destinados a dar un salto de calidad ofensiva al grupo desde el perímetro. Sí siguen fiables las prestaciones de Beirán o Richotti. En esa zona del campo quien mejor sensación está causando es Dornekamp, a pesar de no haber estado demasiado acertado ante los colegiales el pasado miércoles.
En la pintura parece necesario que Fran Vázquez dé un paso al frente y muestre mejores números. Abromaitis y Hanley, de momento, también con menos presencia de la esperada, siendo Bogris el que se muestra con más ambición.
En campo defensivo, la preocupación se multiplica. La media de puntos en contra, en los cinco partidos, se eleva por encima de los ochenta y tres, siendo Manresa, Estudiantes y Murcia quienes más sangre han hecho en esa faceta. En ese lado del campo es donde el equipo, de momento, muestra mayor carencia de grupo. Parece faltarle frescura. Las ayudas y los cambios defensivos siempre terminan por dar ventaja al rival, se llega tarde.
Expuesto con preocupación todo lo lo anterior, de lo que no cabe ninguna duda es que la plantilla está formada por un grupo de jugadores capacitados para mejorar, no ya los resultados, sino esas sensaciones que vienen destilando en esos cinco partidos de pretemporada.
La confianza en el trabajo que se está haciendo, terminar de definir los roles de cada uno y el guiño de mejores resultados, serán ingredientes que volverán a enganchar la ilusión de una afición que, de momento, especula con el equipo.