Redacción Deporpress | El AU Güímar descansa este fin de semana, pero este pasado miércoles tuvo que desplazarse a la Isla Bonita para medirse, en la décima jornada que queda pendiente por el parón debido a la pandemia, contra el líder: el Atlético Paso. El conjunto dirigido por Zeben Hernández salió goleado del recinto pacense: 4-1. Un encuentro de 90 minutos que se les hizo largo y donde tuvo que competir en unas condiciones inferiores, donde por ejemplo a diferencia de su rival, no puede entrenar todas las mañanas por su condición más humilde y precaria.
Con un futuro que se acerca cada vez más a su pelea por evadir el descenso a Preferente, los sureños viajaron a La Palma con un equipo plagado de parches. Hasta un total de ocho futbolistas se quedaron en Tenerife, así como su primer técnico y el segundo, por compromisos laborales. A ello, se unió una baja por sanción.
Ello provocó que la entidad tuviera que tirar de su filial, donde su portero titular y varios jugadores, tanto en el once como en el banquillo, eran del segundo equipo. En palabras a Deporpress, Zeben se lamenta ante este hecho, casi a modo de resignación. “Demasiadas dificultades este año”.
Los anfitriones de Tasagaya no han conocido el valor de los tres puntos en las últimas siete jornadas ligueras, abocados a luchar por una permanencia, donde en esta primera fase, están ya a cinco puntos del límite de la salvación, situados antepenúltimos con nueve créditos en su cuenta particular.