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Pique, Alves y la crisis del Barcelona, por @ivanvillanua

Posiblemente no haya refrán que ningún aficionado del FC Barcelona haya dejado de recordar en las últimas semanas relacionándolo con la crisis deportiva que está viviendo el club catalán. «Por la boca muere el pez», «no vendas la piel del oso antes de cazarla» y alguno más habrían sido Trending Topic de no ser porque otra palabra algo más moderna se ha apoderado de las redes sociales: Periscope. La culpa la tiene Gerard Piqué, excelente futbolista al que la boca se le ha hecho tan grande que estará meses hartándose de sapos, burlas y críticas.

Todo comenzó con aquella famosa fiesta de la celebración post-títulos del año pasado. Aquel «Gracias Kevin Roldán, contigo empezó todo», no lo olvidó nadie llegando a ser más tradicional que cualquier letra pegajosa (que no pegadiza), de Georgie Dan en pleno agosto. Prepárte, Gerard, a Arbeloa como ganen algún título…

Si alguien es culpable de esto es el defensa culé. Y si los aficionados señalarán a alguien será él. Por bocazas, por hacer estúpidos directos después de cada partido como estrella de Hoollywood (quien canta bien y vende millones de discos en la familia se olvida que no es él), y por ser la alegría en las fiestas aún cuando ni siquiera se han cursado invitaciones para ella.

A él se le unió Alves tras la derrota en Champions, con una horrorosa peluca y simulando a su pareja cuando lo consolaba por un duro varapalo. Olvidan los dos, multimillonarios, que detrás de esto hay sentimiento, pasión, gente que es feliz simplemente con una victoria. Que han sido muchos años de buen fútbol, hegemonía y respeto. Y que no es plan que dos cómicos vestidos de corto pretendan hundir la imagen de un club al que todo el mundo respeta allí por donde quiera que va.

El final de temporada está cerca y quizá sea momento de tomar decisiones en el plano deportivo. No habrá problema por ello. Uno se dedicará a su nueva empresa de videojuegos (ha sido un acierto su inversión dicho sea de paso), y el otro si quiere yo mismo le invito a una garimba en El Médano. Le perdonaré incluso los últimos ridículos. Pero no sigan por ese camino. Que bastante doloroso para los aficionados del Barsa está siendo esta farsa.  Pareado incluido.