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Pier, Martí e Hidalgo rememoran el ascenso de Butarque

Redacción Deporpress| El Tenerife desarrolló este martes, dentro de los actos conmemorativos del centenario de su fundación, una nueva edición del Foro Ángel Arocha.

En esta ocasión, esta iniciativa de divulgación y debate sobre la historia blanquiazul rememoró el ascenso a Primera División de la campaña 2000-01 aprovechando el vigésimo aniversario de aquella gesta.

En un acto conducido por el periodista Luis Padilla, los ex jugadores Pier Luigi Cherubino, José Luis Martí y Antonio Hidalgo –tres de los componentes de aquella  plantilla dirigida por Rafael Benítez– recordaron anécdotas prescritas y analizaron cómo se gestó el ascenso que devolvió al Tenerife a la máxima categoría del fútbol nacional.

Padilla rescató, para poner en situación a los espectadores que siguieron el acto en directo a través del canal del Tenerife en la plataforma YouTube, el azaroso verano que se vivió con el cese de Ángel Cappa apenas unos días antes de que se iniciase la pretemporada. «Mi fichaje fue posible porque Cappa lo había autorizado –afirmó Martí– , así que para mí fue una sorpresa enterarme que había cambio de entrenador y que habían fichado a Rafa Benítez. Afortunadamente, tuve su confianza desde el primer minuto y jugué casi todos los partidos de titular».

El ex entrenador balear también desveló que le impactó que Benítez «me eligiese como capitán sin haber jugado ni un minuto en el club anteriormente. Me tomé mal su idea y le dije incluso que si estaba loco. El Tenerife venía de muchos problemas extradeportivos la campaña anterior y él quería un cambio de imagen. Acepté el rol que me correspondió, pero creo no me hizo ningún bien. Ni a mí, ni a los capitanes que ya llevaban varias temporadas en el club», dijo.

Pier Luigi Cherubino también admitió que Benítez «no contaba con Alexis Suárez ni conmigo prácticamente y quería que el capitán fuese su líder en el campo. La decisión era lógica. Fue una temporada en la que hubo que superar momentos complicados porque había jugadores problemáticos, entre ellos yo, pero nos contagiamos de los jóvenes que llegaron aquel verano y supimos, entre todos, unir fuerzas para conseguir el ascenso».

El delantero tinerfeño no ocultó que tuvo «muchos problemas con Benítez y para mí fue más importante la figura de Paco Ayestarán. A Rafa le costaba más conectar con los veteranos, pero Paco nos tenía a todos motivadísimos. Cuando el entrenador decidió utilizarme, fui uno más. Fue casi al final de la temporada, pero estuve bien porque Ayestarán nos tenía a todos como motos mes tras mes«.

Antonio Hidalgo, por su parte, recordó que tras el gol de Hugo Morales en Butarque «fue un momento de explosión y locura. Ví la pelota entrar, Hugo Morales corría como un poseso por toda la línea de banda, mandando a callar a todo el estadio. El argentino nos acogió a todos los recién llegados como a un hermano. Era un jugador con una calidad enorme y, pese a eso, siempre fue cercano con todos los jóvenes que vinimos ese año al Tenerife».

El actual entrenador del Sabadell también contó varias anécdotas jugosas como la de que «firmamos las primas por aquel ascenso cuando íbamos del estadio hacia el aeropuerto» y agregó que nunca había vivido «un recibimiento como el que nos tributó la afición cuando llegamos al aeropuerto del Sur».

Martí apuntó que el Tenerife le comunicó a los aficionados «que no fuesen al Reina Sofía porque no íbamos a salir por la terminal. Pero había varios miles de personas esperándonos y, aunque nos dijeron que había que cumplir con el protocolo de seguridad y que no saliésemos, nos amotinamos y le dijimos a Nacho Abad que si no pasábamos por la terminal, tampoco íbamos para Santa Cruz. Llevábamos varias cervezas encima y, cuando llegamos a la guagua, nos dimos cuenta de que fue un acto muy imprudente porque nos podíamos haber quedado allí cualquiera de nosotros o de los aficionados que estaban».

Pier corroboró que cuando se abrieron las puertas que daban acceso a la terminal «salí el primero y había tanta gente que tropecé y me caí al suelo. Estoy aquí porque Alexis Suárez me levantó del suelo porque, si no, ahora no sé lo que me hubiese pasado. Aquello fue una locura«.

El ex delantero portuense desveló, del mismo modo, que conserva «el balón con el que se jugó el partido contra el Leganés. El árbitro pitó justo después de que Raúl, el portero de ellos, sacase de puerta. Lo fui siguiendo con la vista mientras la gente corría a celebrarlo y, por suerte, conseguí atraparlo. Por algo soy el portero menos goleado del Tenerife en competiciones europeas«, bromeó recordando los minutos en los que le tocó ejercer de guardameta en la eliminatoria de la UEFA contra el Auxerre tras la lesión de Agustín Rodríguez.