Redacción Deporpress| Pier Luigi Cherubino está pendiente aún de formalizar su renovación en el Real Betis Balompié femenino, al que llegó para hacerse cargo de la dirección técnica en los últimos días de 2019, justo cuando el conjunto verdiblanco ocupaba las plazas de descenso. Tras concluir la temporada en la duodécima plaza, el hispano-italiano se sincera este martes en una entrevista en la que admite sentirse «un privilegiado» por haber sido jugador del club sevillano «y por tener ahora la oportunidad de defender este escudo como entrenador».
En declaraciones concedidas al diario As repasa su paso por la UDG Tenerife y admite su orgullo por «ver crecer algo tan bonito en el club desde sus inicios. En este sentido, hay que alabar la labor de Sergio Batista, el presidente, porque es un milagro que pueda mantener a un equipo así entre los mejores de la Liga. Especialmente porque no poseen instalaciones propias y tienen muchas dificultades económicas. Es un milagro todo lo que han conseguido», reitera.
Cherubino asegura que en el club tinerfeño «estuve muy cómodo en todos los ámbitos y me sorprendió mucho todo lo que lograba el club con tan pocos ingresos económicos. Ahora, que he llegado al Betis, valoro todo aquello mucho más porque aquí tenemos todo a nuestra disposición. El club se vuelca con todo lo que necesitamos y tenemos todo a nuestro alcance, desde buenos servicios médicos hasta buenas condiciones en los viajes».
En la entrevista, Pier también hizo referencia a María José Pérez cuando fue cuestionado sobre qué jugadora es con la que más se identifica de todas las que ha dirigido respecto a su etapa como futbolista. «Mari José es una gran referente por su competitividad y he tenido la suerte de dirigirla en la UDG Tenerife y de vivir muy de cerca su éxito. Aquí, en el Betis, me pasa también con Priscila, a la que siempre me gusta darle consejos porque me veo un poco reflejado en ella».
Objetivo Champions
Durante la conversación, admite «estar en deuda con el Betis y con su afición. Sé que tengo que devolverle todo ese cariño y, ahora, tengo el sueño de hacer grande al Betis Féminas y pelear por ir a la Champions. Es lo que quiero y lo que me gustaría cumplir aquí, aunque algunos me llamen fantasma por ello«.
También opinó sobre algunos aspectos que son mejorables en la Primera Iberdrola como el nivel del arbitraje. Pier asegura que «han mejorado en los últimos años, por mucho que nos cabreemos en caliente, pero el trato de algunas árbitras hacia los banquillos o hacia las jugadoras sigue sin ser el idóneo. Es quizá el punto en el que más habría que mejorar».
Otro detalle que ayudará al crecimiento del Real Betis, según significó Pier, será «que para la temporada que viene creo que ya vamos a pasar a tener un campo de juego con césped natural. Según avancen los años, todas estas cosas irán mejorando también en todos los campos. Y no solo en el terreno de juego, sino también en los vestuarios y las gradas».
Por último, también aconseja seguir de cerca a la joven Rosita Márquez, «que dentro de unos años va a estar entre las tres o cuatro mejores jugadoras de la Primera Iberdrola. Ella es uno de los pilares del nuevo proyecto y, sobre todo, tiene mucha esencia. Es muy bética, siente mucho esta camiseta y ese sentimiento la hace ser muy importante para este club».