Redacción Deporpress | Las buenas noticias se suceden en Can Barça. Tal y como se anunció a finales de la pasada semana, Pedro Rodríguez ha firmado el contrato que amplía su vinculación con el Barcelona hasta el 30 de junio de 2019. A lo largo de esta jornada, y poco antes de viajar a Madrid para concentrarse con la selección española, el extremo tinerfeño se reunió con el presidente de la entidad culé, José María Bartomeu, para rubricar el documento definitivo que los une para las próxima cuatro temporadas, tres más de las que hasta ahroa figuraban en su contrato.
Pero es que Pedro Rodríguez ha tenido un día de lo más ajetreado, ya que como recordó el diario Sport, el futbolista isleño acudió a la «Ciutat Esportiva Joan Gamper para cumplir con una cita pendiente; allí le esperaba otro profesional, pero en este caso del tatuaje, para enfrentarse a un reto desconocido para él». Según se explicó en dicho medio, «la iniciativa formaba parte de una campaña solidaria, apoyada por Turismo de Canarias«, y por la cual «el tinerfeño debía tatuarse en su brazo derecho un sol idéntico al logo» de la viceconsejería de Turismo, «como demostración de su relación con el sol de su tierra, las Islas Canarias«.