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Pedri

Por @juanjo_ramos

Que el traspaso al FC Barcelona a cambio de 6 millones de euros de un jugador tinerfeño de 16 años sea la salvación de la UD Las Palmas es un éxito amarillo y, como consecuencia, un fracaso del CD Tenerife. El asunto es así de simple. Un club vio lo que el otro no. O al menos tuvo una mayor capacidad de convicción a la hora de captar al chico.

La cosa no tiene mucho más recorrido. Pero existe un número no determinado de personas en Tenerife que utiliza cada situación parecida para atizarle al que dicen, aunque no lo parece, es su equipo. Entre ellos hay: 1. Críticos exagerados, 2. Pro Las Palmas de toda la vida y 3. Haters de los actuales gestores de la entidad blanquiazul. Ocurre, por tanto, que la valoración va más allá de un caso concreto, como el de Pedri.

El argumento viene a ser algo así como que Las Palmas trabaja mejor la cantera y que al Tenerife siempre le pasa lo mismo. Ambas cosas son, en mi opinión, mentira.

La primera porque si la distancia fuera tan grande sería difícil de explicar que Ayoze Pérez, Bruno, Nano, Cristo González o Jorge Sáenz hayan llegado tan lejos. Solo hace falta preguntarse cuántos jugadores de la cantera amarilla han realizado un camino similar en el último lustro.

La segunda porque son numerosos los jóvenes jugadores tinerfeños que se marchan a Las Palmas o la Península. Tantos como grancanarios que recorren el camino inverso entre islas o acaban también en territorio peninsular. Muchos, por cierto, terminan volviendo, sin tener éxito, para jugar en Tercera o Preferente. Pero claro, entonces ya no son noticia. Solo lo son cuando se van, utilizados para atizarle al Tenerife. “Otro que se les escapa”, claman.

Da igual si son los padres o los propios chicos los que eligen irse fuera en lugar de aceptar la propuesta blanquiazul. Entonces será que no los tratan bien y lo normal es irse fuera. Da igual si en su puesto hay otros chicos igual de prometedores. Porque el caso es destacar que Las Palmas u otro equipo arrebatan al Tenerife un nuevo joven valor.

A los que no pensamos igual nos termina revolviendo el estómago la utilización que se ha hecho de Pedri, un chiquillo de 16 años, de indudable talento pero con su carrera por hacer, durante estas semanas para justificar la incapacidad de los que dirigen la cantera del Tenerife. Da igual que el club haya ingresado más de 10 millones en traspasos, que todos esos chicos se hayan querido ir o que otros tantos hayan desoído los consejos y se hayan equivocado en el camino elegido. La culpa, siempre, es del Tenerife.

El asunto cansa tanto que la gente se acaba dando cuenta de esa utilización, de esa mala intención. Y justo ahí está el castigo para aquellos que querrían formar parte del club y que, como no lo consiguen, demonizan a los que están dentro.

Claro que el error Pedri es grave, claro que se puede mejorar mucho. Pero ni todo está mal, ni la cantera tinerfeñista es un desastre, ni todos los niños se quieren ir a Gran Canaria. Por mucho que unos pocos, ya sean exagerados, haters o pro Las Palmas, se lo quieran inyectar a la gente en sangre.