Redacción Deporpress | Con la boca abierta. El joven futbolista de Tegueste volvió a sentar cátedra en la nueva catedral del fútbol nacional: San Mamés. Dentro de las exiguas noticias positivas en clave azulgrana, su irrupción es una de las honrosas excepciones. Si ya contra el Huesca cuajó una notable actuación en días pretéritos, su puesta en escena contra el siempre peligroso Athletic Club fue superlativa.
Suyo fue el protagonismo para neutralizar el gol inicial de Iñaki Williams. El tinerfeño rescató una jugada fabricada por Messi y De Jong para que el joven atacante canario la mandase a la jaula de cabeza. No firmó el segundo, pero fue parte culpable en una asociación perfecta con el crack argentino, quien le cedió un balón al hueco, tirando de sangre fría ante la salida en falso de Simón para regalársela del tacón al rosarino, con un sello personal que repitió hace escaso margen de tiempo en Zorrilla contra el Valladolid. Los culés vencieron 2-3 y escalan a posiciones Champions.