Por Rubén Mesa (@Ru28992)
En las últimas semanas, el jugador tinerfeño del Fútbol Club Barcelona no hace más que cosechar premios a nivel individual. El joven jugador teguestero ha sido designado como el mejor jugador joven de 2021, haciéndose con el Golden Boy, premio que otorga la revista Tuttosport.
También fue galardonado en los Premios Balón de Oro, donde se le entregaba el Premio Kopa al mejor joven. Al recoger el galardón, el teguestero demostró su humildad y dedicó el premio a la gente de La Palma que, como sabemos, están viviendo momentos muy difíciles desde el pasado 19 de septiembre, cuando comenzó la erupción volcánica en la isla bonita.
En mi opinión ambos premios son justos y merecidos, ya que la temporada 2020-2021 fue la de su consagración en el fútbol profesional, pasando de La Unión Deportiva Las Palmas a convertirse en una de las piezas claves, en el centro del campo, del Barcelona, donde sumó la consecución del título de la Copa del Rey.
Fue fundamental en un verano muy cargado de partidos, tanto con la selección española, jugando la Eurocopa, donde consiguieron llegar a semifinales, realizando un sensacional torneo. Y el broche de oro estuvo en conseguir la medalla de plata, con la selección olímpica española de fútbol, en los Juegos Olímpicos de Tokio.
Es cierto que esta temporada le ha costado arrancar. Muchos pueden pensar que está pagando el sobresfuerzo de la temporada pasada, pero es un jugador que tiene una gran trayectoria y que a esos logros, con el paso del tiempo, sumará muchos más. Es una de las figuras emergentes del fútbol tinerfeño y un espejo en el que se pueden mirar los niños que quieren ser grandes jugadores.