Redacción Deporpress | Estos días se cumplen diez años de una reunión crucial que salvó el futuro del CD Tenerife, abocado hace una década a la desaparición por el lastre de 54 millones de euros de deuda global que estuvo a punto de terminar con la entidad blanquiazul.
Entonces Paulino Rivero, por aquel entonces portavoz de Coalición Canaria en el Congreso de los Diputados y con experiencia en el Departamento de Deportes, decidió agarrar el toro por los cuernos y buscar una solución urgente a los problemas del club.
En el ya conocido como Pacto de La Ermita, Rivero consiguió reunir a los empresarios más destacados de la isla para encontrar una vía de escape a la agudizada crisis de la institución, cuyo futuro inmediato pendía de un hilo. En esa reunión hubo de todo, desde empresarios que no quisieron o pudieron respaldar económicamente al club a otros que no dudaron ni un instante en hacerlo.
La solución pasó por vender los terrenos de Geneto donde hoy en día está situada la Ciudad Deportiva Javier Pérez. Ocho de aquellos empresarios crearon la Promotora del CD Tenerife con un capital inicial de casi 2 millones de euros. Fue el principio de la salida del túnel.
El expresidente del Gobierno de Canarias comentó para Diario de Avisos ese capítulo de la historia de la entidad, recordando que “La situación no podía ser peor en lo económico, en lo deportivo y en lo social. Aquella no era una tarea nada fácil porque imperaba un estado depresivo en torno al club. El Tenerife estaba hundido y conseguimos entre todos darle la vuelta a la situación”.
Sin embargo, de aquel cónclave surgieron los cimientos de un Tenerife que ha pasado en diez años de 54 millones a 18 de deuda, con una viabilidad económica, a día de hoy, asumible. “En 15 días había 1.000 personas en CajaCanarias para crear la promotora destinada a recuperar el patrimonio de la entidad. Nunca pensé que se fuera a generar un movimiento tan ilusionante en apenas un par de semanas”, recordó Rivero.
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