Redacción Deporpress | El máximo responsable de la Basketball Champions League, Patrick Comninos, repasó el devenir de la competición en una entrevista concedida a la propia organización responsable del certamen europeo. El CEO no descarta ningún escenario, asegurando que podría haber cambios en función de la situación de la Covid-19 a nivel mundial. Prefiere mantenerse optimista, sin caer en mensajes imprudentes o precipitados. Respecto a la sede, abre la opción a todos los clubes que se mantienen vivos en el certamen.
Decisión de la final a ocho.- “Hemos querido disfrutar de unas finales con los estadios a aforo completo. Dentro de los parámetros de organización, sabemos que la ‘Final Four’ es uno de los elementos más destacables del curso en la competición, tanto por su repercusión dentro como fuera de las pistas. Analizamos diferentes alternativas, mirando incluso opciones dentro de los países cuyos equipos siguen vivos en la BCL, así como los posibles desplazamientos internacionales para ver si serían permitidos a todos los equipos. Así que, en primera instancia, hemos visto imposible anticiparnos a un escenario imprevisible. No hemos querido retrasar lo inevitable, ya que además tenemos pendientes los cruces entre Iberostar Tenerife y Oostende, o el duelo del Nizhni Nóvgorod. Hemos tenido que tomarnos la licencia de decidir por nosotros mismos. Vamos a retrasar estas finales para finales de septiembre y principios de octubre porque era la alternativa más idónea de cara a acabar la temporada de forma óptima. Así, de esta manera, le damos a las plantillas la posibilidad de participar en un evento que hace justicia al esfuerzo que se está poniendo colectivamente para terminar la temporada de la mejor manera posible, aunque no sea la idónea”.
Otras opciones.- “Una de ellas era esperar a ver si todo se reanudaba en junio, intentando organizar dichas finales sin importar que la gente pudiese o no viajar. Otra alternativa era parar la temporada de forma definitiva, sin establecer un campeón. Pero creemos que lo mejor es que todavía existe espacio para declarar a un vencedor en la lucha por el título, dentro de ese tiempo prudencial que hemos fijado. Esperemos que la actividad se reanude y los aficionados puedan asistir a los pabellones. Para nosotros, tenía más sentido así que organizando una docena de partidos en junio”.
Coronar un campeón.– “Como organizadores de un evento deportivo, queremos que haya finalmente un vencedor del torneo. Es de lo que va el deporte en general. Además, no somos como una liga regular donde todos juegan contra todos y es más fácil dilucidar a un ganador, sino que nosotros teníamos que valorar que los equipos participantes durante este curso pudieran optar a esa corona, pero de manera justa, práctica, legal y meritoria. Y ese modo es con una fase eliminatoria exprés”.
Formato.– “Lo veremos semanas antes del evento. Nuestra idea principal es tener dos partidos en cuartos, repartidos en jueves y viernes. Las semifinales serían el sábado; y la final el domingo. Queremos ofrecer también horarios en consecuencia”.
Sede.– “Nuestra idea principal es celebrar dicho evento en uno de los pabellones de los equipos participantes. Hacemos eso con el propósito de facilitar aspectos operacionales, así como encontrar un ‘partner’ organizativo óptimo para su conclusión. Pero además, tenemos el objetivo de fomentar la audiencia mediante fans en las gradas. Una final en una sede única refuerza el crecimiento y seguimiento. Para mayor ejemplo, el año pasado el organizador no llegó a la final, pero aún así el pabellón estaba lleno. Por ello, es importante que la sede salga de entre los equipos participantes. Teniéndolo en cuenta, remitimos comunicaciones a los diez equipos que están luchando actualmente por el título, entablanado una serie de requisitos para que puedan organizar el torneo. Esperamos que las conversaciones acaben a finales de mayo, así tenemos margen suficiente para el inicio de la final a ocho durante el 30 de septiembre”.
¿Unas finales sin público?– “No me gusta especular. Afrontaremos la situación según venga, pero sí es verdad que necesitamos adelantar escenarios. Para ello, estaremos en contacto con las autoridades competentes que establecen dichas condiciones, referentes a la movilidad y reunión de masas. Si de aquí a octubre no se encuentra una solución, afrontaremos un torneo sin aficionados. En ese caso, habrá que enfrentarse a las consecuencias si finalmente no pudiese celebrarse dentro de los planes previstos. El deporte en general está parado, y en caso de que esto se alargue sufrirá las consecuencias”.
¿Y si varios equipos no pueden presentarse?- “En esta situación, no puede predecirse nada. La llamada curva sigue ahí. Si ocurre con varios clubes, tendríamos que obrar en consecuencia y replantear todo. La razón principal para esto es que es primordial el bienestar físico y mental de los jugadores y equipos, así como la seguridad de los fans. Es necesario que brindemos un espacio seguro y justo para llevar a cabo la competición. Si el mundo no está preparado para mover y celebrar eventos de masa de cara a los meses de octubre o noviembre, entonces nos estaremos enfrentando a un desafío mayor para celebrar la final. Pero es mejor ir paso a paso, sin precipitarnos”.
Favoritos.– “Nymburk ha sido en mi opinión la sorpresa positiva, llegando a playoffs como vencedor de grupo. En esa misma línea, encontramos al Iberostar Tenerife, siempre regular en el top ocho y ganando la Intercontinental al Bolonia, más cuando han sido los únicos que han cambiado la totalidad de la plantilla y ahí siguen, top 4 de España y casi en cuartos. Otra sorpresa ha sido el San Pablo Burgos, debutante en la BCL y en una competición europea; ha tenido un apoyo sin precedentes, con alrededor de 9.000 personas y múltiples llenos. El Happoel ha sido también consistente. Otro buen equipo es el AEK. O el Telecom, consistentes y fuertes en casa, con jugadores americanos importantes. Y el Basket Zaragoza, top tres en ACB”.