Nuha Pestano| Como todos sabemos, nos encontramos ante una pandemia (covid-19) que está afectando a todas las áreas del Estado español. Centrándonos en la que nos pertenece a nosotros, Deporpress, como medio digital deportivo, hemos querido estar con el míster del Atlético Victoria, Patricio de Ara, para que nos muestre sus sensaciones en relación al parón y las posibles consecuencias que pueda provocar. Cabe destacar que hasta el momento, los verdiblancos se encuentran en puestos de ascenso directo a Tercera División (élite del fútbol canario) y según han manifestado tanto Luis Rubiales, presidente de la RFEF, como Ramón Hernández, vicepresidente de la FTF, las competiciones podrían darse por nulas sino se pueden acabar.
Nuha Pestano: ¿Cómo ves la decisión que ha tomado la FTF de en caso de que no se pueda reanudar la competición, se dé por nula la temporada?
Patricio De Ara: «La decisión aún esta por saber pero las declaraciones de Ramón (vicepresidente de la FTF) en radio Xanadú, nos hacen ver el futuro con optimismo ya que podríamos jugar hasta en el mes de julio lo que resta de competición. Está claro que la vida y la salud de cada uno de nosotros es lo que debe prevalecer ahora mismo ante esta situación del Covid-19».
NP: En todas las decisiones hay beneficiados y perjudicados, ¿para usted que sería lo más justo?
PA: «Para mí y el Atlético Victoria está claro que no sería justo darla por anulada sobre todo por el hecho de que hemos disputado el 75 % de la liga. Dicho eso, entiendo perfectamente a la FTF al querer darla por nula (sino se puede acabar por casos extremos de salud) ya que de lo contrario no se podrían lograr ascensos ni consumar descensos. Pero ya que hemos realizado un gran esfuerzo hasta aquí tanto nosotros como los demás equipos de la Preferente, si la salud lo permite, deberíamos de buscar la fórmula de acabar. Eso sería para mí, hacer justicia».
NP: En el supuesto de que volviera la competición, que es lo que todos deseamos, ¿cuánto tiempo piensa que necesita un equipo para rendir a un nivel más o menos aceptable?
PA: «Antes de nada, me gustaría destacar que todos los clubes partiríamos de la misma base, la de no entrenar. Es cierto que hay futbolistas que podrían tener más soluciones que otros para llevar a cabo el plan de entrenamiento que se les manda desde su club pero nosotros sabemos que es una situación complicada y que todos no cuentan con los medios necesarios para poder realizarlo».
Creo que con dos semanas cualquier equipo podría competir bajo mi punto de vista ya que todos los jugadores cuentan con una base ya de años atrás. Si la gente se está cuidando y vigilando sobretodo el tema de la comida no debería de haber problemas.
Además ante esta situación puntual que estamos viviendo, deberíamos de implicarnos lo máximo posible para intentar conseguir el objetivo de acabar con las competiciones durante el tiempo que tuviéramos disponible. Así que jugar dos partidos en semana no sería excusa para nadie».
NP: Saliéndonos un poco del fútbol, ¿cómo está sobrellevando esta situación?
PA: «Personalmente la estoy llevando con muchísima responsabilidad ya que soy consciente desde el primer momento que no es ninguna broma. Me encuentro en casa y con la familia. Afortunadamente tengo un niño de 3 años que me tiene bastante entretenido y al que dedico la mayor parte del tiempo pero si es cierto que también aprovecho para hacer el deporte que se pueda y para ver fútbol. Está claro que es mucho tiempo bajo unas mismas paredes y seguramente al terminar con todo esto, valoremos un poco más lo que tenemos y disfrutamos de manera diaria».
NP: ¿Emplea tiempo en cosas relacionadas con el equipo? Por ejemplo, en análisis tácticos de los rivales que les quedan o en cómo planificar las semanas de trabajo sabiendo que tendrán que disputar dos partidos cada tres días durante un «largo» periodo de tiempo.
PA: «Por supuesto que empleo tiempo en el equipo y tengo contacto con los chicos aunque a mí me gusta dejarles su espacio. Yo tengo la fortuna de entrenar profesionales y sé que en la medida que pueden están realizando las sesiones que les hemos programado. Me preocupa más cómo están personalmente tanto ellos como sus familiares, es decir, su estado anímico, que por su estado físico.
Evidentemente visualizo los partidos de los conjuntos que nos faltan pero también empleo tiempo en intentar reciclarnos a nosotros mismos por ello me gusta buscar nuevas formas y modelos de entrenamiento que se puedan acoplar a nuestras características de equipo. En relación a la planificación tanto yo como Ruimán creemos que no es un tema relevante a día de hoy, ya que aún es muy pronto para penar en supuestos».