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Patricia Losada, latidos blanquiazules desde Madrid

Redacción Deporpress | El sentimiento blanquiazul brota por el interior de uno mismo casi sin darse cuenta. Cuando estás totalmente prendado de tinta blanquiazul, resulta imposible deshacerte de ese sentir hacia unos colores. Una sensación que describe perfectamente a Patricia Losada, nuestra tercera protagonista en el capítulo de ‘Planeta Birria’. Patricia lleva siguiendo al equipo desde que era una niña, antes de ser consciente de todo lo que le rodeaba, cultivando ese amor por el CD Tenerife a través de sus padres.

Sintió el latido con ‘Huguito’ Morales en Butarque. Y tocó el cielo con el control más conducción de Nino para definir al palo largo de Chema en aquel 2-0 al Xerez. Luego, lo vivió desde la faceta informativa como periodista, a través de las ondas radiofónicas y la impresión de los medios digitales. Hasta que el destino profesional la llevaba a la capital: Madrid. Informando desde otra vertiente, vuelve a sentir el latido blanquiazul desde la perspectiva del aficionado, pero sin perder la futura esperanza de transmitirlo nuevamente para terceros. Mientras tanto, invierte los tiempos libres en recorrer los diferentes campos de la península para ver a su ‘Tete’.

Deporpress: ¿Qué significa ser birria?

Patricia Losada: Ser del Tenerife me aporta mucho en lo personal. Significa mucho en mi vida diaria, más ahora que estoy fuera de la Isla, ya que se convierte en una especie de motivación cada vez que juega. Es una forma de vida porque intentas cuadrar para ir a ver al equipo cada vez que juega en la península.

DP: ¿Cómo y cuándo nace ese sentimiento blanquiazul?

PL: No me acuerdo exactamente. Cuando no recuerdas algo con exactitud, significa que lleva mucho tiempo en tu vida. Llevo siguiéndolo desde pequeña, pero si tuviera que marcar un antes y un después, sería el ascenso a Primera de la 2008/2009. Diría que es el primer punto plenamente definido en mi memoria.

DP: ¿Recuerda su primera vez en el Heliodoro?

PL: No (ríe). Intuyo que con mis padres cuando era pequeña, pero ni recuerdo rival ni cómo quedamos. Quizás, el primer recuerdo importante, aunque no fuese en el Heliodoro, se dio con el ascenso en Butarque. Todavía era pequeña, por lo que lo tengo algo borroso, pero digamos que es el momento donde soy consciente de estar delante de la televisión.

DP: Periodista de profesión. ¿Esa pasión por narrar lo que sucede en el mundo viene en parte motivada por escuchar a cómo otros han informado de la actualidad en clave blanquiazul?

PL: Ha tenido que ver tanto la profesión en sí misma como el propio Tenerife. El ‘Tete’ es algo que sigo desde pequeña, mientras que la actualidad informativa no era así. En mi infancia, cuando pensaba en informar, siempre era en torno al CD Tenerife, especialmente por el refuerzo de la radio, donde estaban mis mayores referentes. Conforme fui creciendo, entendí que el periodismo me gustaba como profesión. Actualmente, aunque desempeño unas funciones en un área bastante alejada del periodismo deportivo, lo veo también como positivo porque me permite compaginar esta profesión con la faceta de aficionado como una más, yendo a la grada.

DP: Ha estado en las ondas y en la burbuja digital, convirtiéndose en parte emisora de un club que siente como propio. ¿Lo siente diferente en el papel de periodista?

PL: Sí. El sentimiento es el mismo, pero desde el punto de vista informativo, buscas ser más crítica, dura y neutral. No todo es animar en el campo, sino también construir una visión analítica de la situación para describir lo que sucede alrededor. Ahora que no cubro ese ámbito, sí puedo decir que me he convertido más en una aficionada de campo. Personalmente, sí lo veo diferente.

DP: ¿Cómo recuerda aquella etapa en la radio y también como redactora sobre la actualidad blanquiazul?

PL: Tengo un recuerdo bonito de la época, sobre todo cuando estaba en Jornada Deportiva con Óscar Herrera. Al final, significaba ser aficionada y periodista deportiva al mismo tiempo. Seguir a mi equipo todos los días, no solo en el Heliodoro, sino también en El Mundialito, cubrir las ruedas de prensa, vivir los entrenamientos… En definitiva, estar pendiente todo el día del equipo para luego llegar a la radio y seguir hablando del Tenerife. Óscar me permitió seguir yendo a las tertulias durante bastante tiempo. Era como un contacto constante con el equipo. Tengo un recuerdo bonito de la época.

P: Ahora, vive a medio camino entre Tenerife y Madrid. ¿Qué la llevó a alejarse de la Isla?

PL: Me vine a Madrid porque quería estudiar un Máster. A partir de ello, han ido surgiendo varias oportunidades. Ahora mismo, estoy trabajando. Vine por una cosa, pero me quedé por otra.

DP: ¿Le gustaría vivir profesionalmente en un futuro informando en clave blanquiazul?

PL: Si se me presentase la oportunidad, creo que aceptaría. Trabajar en un área diferente me permite potenciar esa faceta de aficionado, pero no escondo que al final es mi equipo y estar cerca del mismo como periodista es lo máximo. Me gustaría volver a estar ligada a ello de manera profesional.

DP: ¿Se siente esa morriña a tantos kilómetros de distancia, sin pisar el Heliodoro, o la cercanía de las nuevas tecnologías permite paliarlo en cierta medida?

PL: No, la morriña es la misma (ríe). De hecho, en estas últimas dos semanas donde ha habido dos partidos de Copa y otros tanto de Liga, con derbi incluido, me ha invadido una enorme sensación de nostalgia. He visto cuatro partidos a través de la pantalla, viendo el ambiente que había en el Heliodoro. La envidia que siento es enorme. Siempre se lo comento a mi familia. Sinceramente, se pasa mal porque quieres estar ahí, pero no puedes.

DP: Pero sí intenta ir a los que se juegan en la península.

PL: Hace más o menos año y medio, cuando llevaba una semana viviendo en Madrid, el Tenerife vino a jugar a la península. Fue en ese primer partido, donde conocí al presidente de la Peña Ibérica. Me convenció para que me apuntara con ellos, aunque tampoco tuvo que insistir demasiado. A partir de ahí, he ido a muchos partidos, tanto con ellos como por mi cuenta.

DP: Al final se forma una especie de segunda familia a través de esas peñas, con sentimiento compartido.

PL: Sí. De hecho, cuando llegué a Madrid no conocía a nadie, pero al margen de lo que es el fútbol, vamos creando un vínculo porque nos une algo que todos sentimos mucho: el Tenerife. Ya solo el hecho de estar hablando para preparar los desplazamientos o ver un partido desde la grada es positivo, pero también cuando hacemos quedadas para ver un encuentro en algún sitio juntos cuando el equipo juega en el Heliodoro, como sucedió en el derbi, yendo a la Casa de Canarias a verlo.

DP: ¿Cuál es el partido que recuerda con mayor anhelo?

PL: Voy a decir dos. Con más cariño: el Tenerife 2-0 Xerez. Fue el punto donde uno era consciente de la práctica materialización de un ascenso, ya que lo teníamos en la mano, viviéndolo además en la Isla. Otro que guardo con especial afecto fue el derbi que ganamos 3-0 a Las Palmas.

DP: ¿Estuvo presente en el Heliodoro en aquel 2-0 al Xerez?

PL: Sí.

DP: Muchos coinciden, desde diferentes generaciones de birrias, en que ha sido uno de los partidos más grandes que han vivido en el Heliodoro.

PL: Creo que nuestra aspiración como tinerfeñistas es volver a vivir algo parecido. Condenados a repetir ese recuerdo. Una alegría que fue relativamente reciente en el tiempo. Queremos volver a sentir algo así de grande. Lo nombra mucho gente entre sus preferidos, pero es que es así: tocábamos el ascenso.

DP: A modo de confesión: ¿es de esas aficionadas a las que un mal resultado le condena anímicamente durante el fin de semana?

PL: Sí, cambia el estado anímico. Parece que es solo fútbol y no afecta, pero lo hace. Por ejemplo, el pasado viernes que ganamos al Sporting fue un alivio porque afrontas con otros ánimos el sábado y domingo. Luego comienza el lunes y dices: pues empieza bien la semana (ríe).

DP: ¿Los partidos del Tenerife se convierten en una religión sagrada donde el resto de planes potenciales quedan en un rol secundario?

PL: Sí (ríe). Mis amigos ya saben que el Tenerife está marcado siempre en el calendario. A partir de ahí, pueden elaborarse otras cosas, pero la hora y fecha de partidos son inamovibles. De hecho, esta semana trabajo de noche porque cubrimos información internacional, así que si todo va bien, saldré el sábado de trabajar a las 7.00 de la mañana para empatar directamente con la guagua que nos lleva a Extremadura. Así que sí, todos los planes que puedan hacerse en el tiempo libre van a estar supeditados por el equipo.

DP: ¿Algún ídolo en clave blanquiazul?

PL: Lo tengo. Y es tópico. El bota de oro blanquiazul que he visto con mis propios ojos con la elástica tinerfeñista: Nino. Tengo más, pero si tengo que destacar a uno, sería él. ¿El motivo? Porque fue el gran goleador del primer ascenso que recuerdo con detalle.