Por @rondoscutillas
Bienvenida. Te estábamos esperando desde hace ocho semanas. Mira que eres escurridiza. Lo tuyo no tiene nombre, chica. Viniste a vernos por última vez antes de las Navidades y, desde entonces, nada. Ni una llamada. Ni un correo electrónico. Ni siquiera un miserable whatsapp. Ya te vale. Te conozco desde hace años y cada vez te relacionas menos con nosotros. Con lo que te gustaba antes disfrutar aquí y lo bien que lo pasabas. Me consta que has tenido en mente volver antes, pero a veces algún señor con un silbato o un banderín hacía que te dieses media vuelta y tirases para otro lado. Así que, ahora que has encontrado cómo llegar, quédate un tiempo por aquí.
Las cosas han cambiado un poco desde tu última visita. Ahora el Tenerife sale a conquistarte desde el principio o, al menos, da esa sensación. Hace tres semanas se ha sentado un señor nuevo donde estaba el otro. Sí, ese mismo. El que tenía una forma de buscarte que no convencía a los que al final están ahí en la grada durante 90 minutos para ver si los alegras con tu presencia. Las cosas terminaron como no deben acabar pero, ahora que has vuelto, creo que es mejor dejar el pasado donde está y mirar sólo hacia la parte positiva de tu presencia.
Raúl Agné, el sustituto del otro señor al que no quisiste ver más, ha dicho hoy que todavía podemos mejorar más. Es ambicioso. Y eso siempre viene bien. Si además es capaz de agradar a los que se encargan de empujar para que aparezcas más a menudo, pues mira, mejor que mejor. Ha recuperado a Cristo Martín como mediapunta y, aunque hoy has premiado a todo el colectivo viniendo a vernos, deberías hacerle un guiño porque el chico lleva cierto tiempo peleado con el gol. Mira a ver qué puedes hacer, aunque está claro que él es el único que debe confiar más en sí mismo para hacer las cosas mucho mejor.
Qué detallazo el haberte traido a la peque de Suso desde Fuerteventura. Sabes que eso supone un plus más para él ante la portería contraria y, pese a que una de sus rodillas no va como a él le gustaría, hoy ha logrado encontrar la manera de dar contigo antes que nadie…y con la izquierda. Bueno, a ti eso te da un poco igual, porque otras veces también te han llamado contra otros equipos que han estado en inferioridad numérica y no hiciste caso. De todas formas, este es un momento feliz. Ifrán y Víctor García se inventaron la forma de convencerte definitivamente para que vinieses con un contragolpe rápido de los que te gustan, pero Vitolo fue el que llevó todo el peso de las operaciones y la logística. Estuvo soberbio. Mantuvo al equipo en todo momento. Cortó en todas partes, distribuyó con criterio, aceleró cuando convenía y dio pausa cuando era conveniente. Creo que, al final, mucho mérito de que hayas vuelto es también de él.
Mira que costó convencerte de que no te fueses a Valladolid. Ese equipo le ha cogido el truco a lo de tenerte cada dos por tres con ellos y menos mal que Agné los había estudiado bien y le salió bien la apuesta de intentar cerrarle los pasillos interiores para evitar que te estuviesen reclamando una y otra vez con ese juego entre líneas que tanto te agrada. Quizá ante otro conjunto parecido en eso como Las Palmas deberíamos hacer lo mismo. Total, desde una banda es difícil que lleguen a verte con mucha claridad. Así que a ver si hay suerte y somos capaces de repetirlo el domingo en Siete Palmas.
Bueno, no te canso más. Gracias por venir otra vez. Nos hacías mucha falta y, con tu regreso, hemos salido del abismo del descenso. Antes de despedirme, me gustaría pedirte un favor más. En el derbi no te vayas con los de amarillo. Acuérdate de las magníficas sensaciones que vivimos en la primera vuelta con aquella remontada del 2-1. Victoria, no seas mala. Quédate con nosotros y vamos a dar todos juntos otro paso adelante.