Redacción Deporpress | La jugadora de la UDG Tenerife, Paola Hernández, ha hecho balance de la temporada y analizado el devenir del fútbol femenino, en una entrevista para El Córner de Raúl Morote.
Tras dar por finalizada el curso 19/20 en la Liga Iberdrola sin descensos y con dos ascensos del Reto Iberdrola, la jugadora blanquiazul no ve con buenos ojos la decisión, «no tanto por el Valencia, pero por ejemplo el Espanyol estaba con muy pocos puntos. En parte me alegro por ellos por seguir pero también me parece un poquito injusto. Y luego también, que de Reto Iberdrola suban los 2 primeros directamente en vez de jugar un playoff, quedando tantos partidos y habiendo algunos equipos que quizá podrían haber alcanzado esa posición a final de temporada, también me parece un poco injusto». Aunque sabe que «es una situación difícil y han tenido que tomar esas decisiones aunque no sean las ideales».
Haciendo balance de la temporada, asegura que ha sido «de bastantes cambios, han pasado muchos entrenadores por el equipo y quizás eso ha sido un factor que ha afectado negativamente al equipo«. Sin embargo, se queda con lo positivo y «a pesar de todo ello hemos sabido sobreponernos a la situación y hemos quedado en mitad de la tabla, que no es una mala posición para lo competitiva que está La Liga en estos momentos». A nivel personal está «muy contenta por haber tenido muchos más minutos con respecto a temporadas anteriores y haber tenido bastante protagonismo pese a mi juventud».
De cara al futuro del fútbol femenino, considera que «ha evolucionado con respecto a los últimos años y creo que en este momento está en auge», pero considera que esta evolución no debería parar porque falta todavía mucho por conseguir. Un ejemplo de ello es que se van a reanudar las ligas que son consideradas profesionales, Primera División y Segunda Masculina, aunque entiende que «producen y generan muchísimo más dinero por derechos televisivos y demás, pero sí que hay un poquito de desigualdad frente a nosotras». Ellas no van a poder reanudar la competición doméstica porque no hay recursos para llevar a cabo las medidas sanitarias «y no terminar la liga es un claro ejemplo de que aún existe esa desigualdad, pero yo espero que en un futuro eso deje de ocurrir y que esto solo siga hacia arriba y creciendo».