Redacción Deporpress | El efecto revulsivo que ha intentado la UD Las Palmas con la llegada de Paco Herrera ha sido aplacado de inmediato por los tres rivales a los que se ha enfrentado: un gran Cádiz, un timorato Oviedo y un crecido Lugo.
En los tres encuentros se ha producido una respuesta inconstante, sin equilibrio, de la UD Las Palmas: Desorientada en el Carranza aunque con intentos de crear fútbol a través del balón, sin decisión en el Gran Canaria y este domingo predispuesta a un intercambio de golpes, de la que ha salido mal parada.
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