Redacción Deporpress | Si bien el primer entrenamiento de la semana nunca empieza a la hora prevista (10:00 horas) porque José Luis Martí se lleva a los jugadores a una sala para dar una charla técnica y visionar vídeos, lo cierto es que el primer entrenamiento empezó con más retraso del habitual.
Como ocurriera tras el mal partido de Lorca hace apenas unas semanas, Martí se encerró con los suyos durante casi tres cuartos de hora, antes de saltar al terreno de juego del Mundialito.
El técnico balear repasó con vídeo los aspectos a mejorar en el partido del sábado del fin de semana pasado ante el filial del Sevilla, lo que le ocupó más tiempo de lo acostumbrado.
Por ello la sesión de trabajo se prolongó hasta las 12:30 horas, finalizando mucho más tarde de lo que es habitual.