Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Oltra y su ‘máster’ en Sevilla: «Puedo decir que he estado en el fútbol de élite«. El técnico valenciano atiende a Deporpress, después de poner punto y final a una corta pero intensa aventura en el club hispalense. José Luis repasa su experiencia como segundo de Quique Sánchez Flores en una de las grandes plazas de España, así como su anterior aventura en el extranjero, dentro de las filas del AEK Larnaca.
Dani Cerdeña: Una aventura corta, pero intensa en uno de los grandes de España. ¿Con qué se queda de sus cinco meses en Sevilla?
José Luis Oltra: Ha sido muy positiva. Me ha venido extraordinariamente bien. Antes de estar en el Sevilla, decía que había estado en el fútbol amateur y profesional. Después de estar en el Sevilla, puedo decir también que he estado en el fútbol de élite, ya que es un club con un nivel de jugadores muy alto, con una afición espectacular. Hemos llegado en un momento difícil, con cierta inestabilidad en el club y mala situación clasificatoria, ya que cuando aterrizamos éramos el tercer cuerpo técnico y el equipo tenía muchos lesionados, además de estar empatados con los puestos de descenso. Llegamos con un plan de rescate para que el equipo compitiera. El primer objetivo que nos marcaron, que era la salvación, lo conseguimos de forma holgada. A nivel personal, era mi primera vez que ejercía de técnico asistente. Agradezco mucho la oportunidad a Quique porque es una experiencia que me ha enriquecido mucho.
DC: ¿Cómo se originó todo para acabar como segundo de Quique Sánchez Flores?
JLO: Somos amigos desde hace mucho tiempo y lo seremos de por vida. Por tanto, la relación con Quique es de amistad en primer lugar, pero también hay una admiración profesional mutua. Cuando él era futbolista del primer equipo del Valencia y yo del filial, empezamos esa relación de amistad que continuó cuando dejamos el fútbol. Cuando empezó a entrenar, yo llevaba 2-3 años. Siempre hemos hablado mucho de fútbol, con una relación cercana. Ya me había propuesto integrarme en su cuerpo técnico en anteriores ocasiones, pero siempre había sentido que no era el momento. Esta vez estaba recién llegado de Chipre y, cuando me llamó para hablarme de que era un proyecto tan interesante como el del Sevilla, le dije que al menos probaría la experiencia hasta junio. Y ha sido positiva: me ha curtido mucho.
DC: Más allá de las diferencias obvias, ¿qué cambia cuando se pasa de ser primer a segundo entrenador?
JLO: Muchísimo. Cuando eres entrenador, tienes la última palabra. Quique comparte muchas cosas con el cuerpo técnico, pero es finalmente quien decide. Yo he tenido mucho espacio y peso, aunque el cargo difiere. Además, el primer entrenador tiene una responsabilidad y carga mediática que no acapara el segundo. Recibe tanto los elogios como las críticas. Asimismo, la relación con los futbolistas no es la misma, ya que el primero ejerce como ‘poli malo’ y el segundo busca ese consenso de ‘poli bueno’. Cambian roles, responsabilidades… pero hay que saber adaptarse. Él fue valiente para proponerme dentro de su cuerpo técnico y yo fui humilde para aceptar una situación que no todos asumen, pero que yo he llevado bien y con gusto, tratando de disfrutar de las distintas situaciones.
DC: ¿Qué fue lo más difícil de aceptar el cargo en una situación convulsa?
JLO: Lo aceptamos rápido porque es un club muy grande, que en lo que va de siglo ha ganado siete UEFAS y algún título más. Siempre ha peleado en la parte alta y la afición es de diez: numerosa, exigente y que siempre apoya. Lo que ha sido más difícil fue hacerles ver que la situación no era acorde a la grandeza del Sevilla, ya que había que mentalizarse para jugar de una determinada manera, primando la practicidad, el orden, la solidez, la solidaridad y la efectividad para conseguir unos resultados que no se habían logrado. Hemos ido dotando al equipo de ese espíritu y ha ido mejorando. Al final, han logrado el objetivo, que era mantener la categoría, aunque es menor y no acorde a la grandeza del club. Pero estábamos contratados para eso. En Copa hicimos un buen papel, siendo eliminados a partido único por el Atlético de Madrid y con una jugada polémica. Siento que la afición y la gente está agradecida porque conseguimos solución a una situación con difícil arreglo en ese contexto.
DC: ¿Tenían la esperanza de que el viaje durara más allá de esta temporada?
JLO: En el contrato había una cláusula, que no era definitiva ya que tenía sus aristas, pero según la cual podríamos haber seguido de haber quedado entre los diez primeros. Cuando firmas por un club, siempre gusta tener estabilidad. Es verdad que, mucho antes de hacerse oficial, Quique tenía claro que no quería seguir por diversos motivos que no me corresponden a mí explicarlo. Nos lo comentó al cuerpo técnico y, por supuesto, lo aceptamos. El club inicia un proyecto nuevo, con gente que no esté desgastada. Venimos de vivir un proceso difícil, de mucha presión. Por tanto, creo que es mejor que te dejen la puerta abierta, sabiendo que en un futuro podrías volver. Ahora mismo, hubiéramos empezado con rémora. Toca buscar nuevos retos y desearle la máxima suerte al Sevilla.
DC: Antes de Sevilla, cerró su primera aventura en el extranjero: Chipre.
JLO: Ha sido de las experiencias más positivas a nivel profesional, pero también personal, ya que salí de mi zona de confort. Era la primera vez que no iba con la familia, ya que mi hijo mayor empezaba la universidad en Valencia, por lo que mi mujer se quedó con él y con el pequeño. Por otro lado, salía a un sitio donde no dominaba el idioma. Yo no hablaba nada de inglés y se lo advertí al director deportivo, pero me comentó que no me preocupara, ya que había mucho jugador que hablaba español. Esa adaptación me dio confianza y seguridad. No es que ahora hable bien inglés, pero sí puedo comunicarme y entender a quien me habla en ese idioma, lo cual es un paso adelante. En términos deportivos, llegamos a cuartos de final de Conference League, donde nos eliminó el West Ham, que terminó siendo el campeón. Me llevo esa experiencia de jugar una fase previa de Champions, previas y fases de Europa League… Son experiencias que aquí probablemente nunca hubiera vivido. En Liga quedamos terceros, teniendo opciones hasta las dos últimas jornadas. Si ahora tuviera que salir al extranjero, ya sea solo o acompañando a Quique, lo haría con mucha más confianza y seguridad. Son dos años donde he vivido cosas chulas tras unas temporadas anteriores con más sinsabores.
DC: ¿Deja la puerta abierta a otro proyecto como segundo entrenador?
JLO: De segundo, con Quique. No digo que no fuera con otro entrenador, pero debe existir un punto de confianza muy personal en muchos aspectos. Esa puerta está abierta. La de volver a entrenar –como primero- también dependerá de numerosas circunstancias. Ahora, esperamos nuevos retos. Me he venido a Valencia para disfrutar de la familia, desconectar y descansar, ya que llevo tiempo sin hacerlo.