Por Juanjo Toledo (@Juanjo_Toledo) *
Mil ochocientos veintiocho (1828) días consecutivos encerrados en Segunda División. Ese es el tiempo que ha pasado desde que el CD Tenerife salió de las catacumbas de la división de bronce y recuperó el volver a jugar en el fútbol profesional hasta que arranque el partido contra el Nástic. Si sale de esta categoría en el presente curso, algo que espero que haga el cuadro blanquiazul por la proa y no por la popa, habrán transcurrido dos mil ciento veintiuna noches en el “infierno”(2121).
Si buscamos la última tarde en Primera, la de Mestalla, de aquello han pasado más de tres mil atardeceres. De la última victoria en la mejor liga del mundo, fue ante el Racing de Santander en el Heliodoro, se cumplirán ocho años (8) el próximo mes de mayo. Mucho tiempo, muchísimo para un equipo que cada verano ilusiona a su afición con regresar a la primera línea de fuego y cada primavera encalla su sueño en la orilla. Ahora por delante cuarenta y dos nuevas batallas o más, en la mejor segunda división del mundo y de la historia, para soñar.
Comienza un nuevo campeonato en el que suman entre todos los participantes hasta cuatrocientas presencias en Primera. Por tanto, no será nada fácil acceder hasta la zona noble y vivir en ella hasta que se abran las puertas del Olimpo allá por el mes de junio de 2019. Días, tardes, noches, números, tiempo. Mucha suerte Tenerife.
- Jefe de Deportes de Canarias Radio