Por @beatrizpalmero
El serbio Vujadin Boskov, entrenador del Real Madrid en los 80, nos dejó su ya mítica frase de “fútbol es fútbol”, tan simple pero a la vez tan eficaz, que le servía para explicar casi cualquier aspecto del juego. Pero, si la frase ha hecho fortuna es porque puede ilustrar ese nosequé especial que tiene este deporte para los aficionados de corazón.
“El mundo sigue adelante sin fútbol”, esgrimían durante los últimos meses los que consideran este deporte como un sinsentido donde 22 deportistas corren tras un balón, aquellos que no sienten con el corazón este deporte. “Lo que hemos visto en Alemania este fin de semana no es fútbol”, se quejaban aquellos que consideran el ambiente en los estadios un elemento más del juego, aquellos que saben cómo late el corazón cuando juega tu equipo. “El fútbol ya sólo es negocio”, sentenciaban otros que no entienden que se reanuden las ligas en vez de darlas por concluidas. Y el único argumento que me viene la cabeza ante todas estas opiniones es, precisamente, “fútbol es fútbol”. No depende ni de los jugadores, ni de los aficionados, ni de los organizadores, ni de los clubes. Es un algo más. Es ese algo que nos lleva a sentarnos delante del televisor a ver ligas ajenas y a encender la radio por la noche aunque el deporte lleve dos meses muerto.
Esta nueva normalidad parece de todo menos normal. Es casi como vivir una distopía en una novela de ciencia ficción. Los partidos de fútbol con gradas vacías es parte de esa distopía. Y aunque sintamos como aficionados que, de alguna manera, quedamos fuera de un espectáculo del que indudablemente formamos parte, un trocito nuestro quiere ver cómo acaba todo, qué pasa con esta liga, qué es capaz de hacer, finalmente, nuestro equipo. El sofá, en fin, no es lo mismo que la butaca del Heliodoro, pero en esta miniliga de once partidos que se va a disputar pueden pasar tantas cosas… Sólo por eso tengo ganas de que empiece. Hasta siento la emoción previa al inicio de una temporada. Será muy raro, sí, pero… “fútbol es fútbol”. Tal vez el nuevo fútbol normal, aunque sea durante un tiempo.